Alerta climática: prevén un “Niño” fuerte y advierten por riesgos de lluvias intensas en Santa Fe

Un informe técnico emitido por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC-SAT) encendió las alertas sobre las perspectivas climáticas para el período 2026/2027, con especial impacto en la provincia de Santa Fe. Según el documento, existe una probabilidad superior al 95% de que se consolide un evento “El Niño” hacia el último trimestre de 2026, con características de intensidad fuerte.

El análisis, basado en modelos internacionales como NOAA e IRI, indica una transición acelerada desde condiciones neutrales hacia esta fase cálida del fenómeno ENSO, que podría alcanzar un pico cercano al 99% entre noviembre y enero. Este escenario implica un aumento significativo de la energía en la atmósfera, favoreciendo la formación de tormentas más intensas y frecuentes.

Uno de los factores clave será el comportamiento del Atlántico Sur, particularmente el Anticiclón de Santa Elena, que podría potenciar el ingreso de aire cálido y húmedo hacia la región a través de la Corriente en Chorro de Capa Baja. Este “canal” de humedad incrementaría notablemente las precipitaciones, con la posibilidad de lluvias persistentes cuyos acumulados podrían duplicar o incluso triplicar los valores históricos mensuales.

Entre los principales impactos esperados, el informe advierte sobre un alto riesgo hidrológico, con probables crecidas en la cuenca del río Paraná debido a excesos de lluvia en las altas cuencas de Brasil e Iguazú. También se prevé una mayor frecuencia de tormentas severas, con abundante caída de agua en cortos períodos, actividad eléctrica, ráfagas intensas y granizo.

Además, la reiteración de precipitaciones podría generar saturación de suelos, reduciendo la capacidad de absorción y aumentando el riesgo de anegamientos tanto en zonas rurales como urbanas.

El informe remarca que los eventos más críticos en la historia de la provincia, como las inundaciones de 1983, 1998 y 2016, estuvieron asociados no solo a “El Niño”, sino también a un Atlántico más cálido de lo normal. En ese sentido, advierten que la combinación actual de ambos factores configura un escenario de alta peligrosidad meteorológica.

Desde el organismo concluyen que la señal climática para fines de 2026 e inicios de 2027 es “contundente”, por lo que recomiendan seguir de cerca la evolución de estas variables y fortalecer las medidas de prevención ante posibles eventos extremos.