Controversias en el INDEC: cuestionamientos metodológicos y su impacto en estadísticas clave bajo la presidencia de Javier Milei

Desde la asunción del gobierno de Javier Milei, el INDEC enfrenta fuertes cuestionamientos por cambios metodológicos y su impacto en la medición de variables económicas y sociales clave, generando debates sobre la fiabilidad y comparabilidad de las estadísticas oficiales.

Entre los principales puntos señalados se encuentra el salario no registrado, que según el INDEC habría crecido un 27,2% real entre la asunción del gobierno y mayo de 2025, desacoplándose del resto de los ingresos. Este aumento refleja principalmente ajustes en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que captan ingresos no laborales (Tarjeta Alimentar, PNC, Progresar), sin explicitar cómo afecta la comparabilidad histórica y la medición de la pobreza por ingresos.

En cuanto a la inflación (IPC), la entidad mantiene ponderadores desactualizados, a pesar de contar con la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18 y de los fuertes aumentos tarifarios de comienzos de la gestión actual, que no fueron correctamente reflejados. Con ponderadores actualizados, la inflación acumulada de noviembre 2023 a noviembre 2025 sería del 288,2%, frente al 249,5% oficial, una diferencia de 38,7 puntos porcentuales, concentrada especialmente en febrero y abril de 2024 por los rubros de vivienda y transporte. Esta brecha fue señalada incluso por el FMI, que exige actualización metodológica.

La medición de pobreza por ingresos también presenta problemas de comparabilidad. La Canasta Básica Total (CBT) subestima el peso de servicios y transporte, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) explica hoy el 45% de la CBT, muy por encima de encuestas previas. Al mismo tiempo, los cambios en la EPH elevan el ingreso medido sin reflejar mejoras reales, afectando la confiabilidad de las cifras oficiales.

En estadísticas de turismo, se discontinuaron la Encuesta de Turismo Internacional y la Encuesta de Ocupación Hotelera tras la decisión de la Secretaría de Turismo de no renovar el convenio de financiamiento con INDEC, sumándose a la baja de la encuesta de turismo interno en 2024. En este contexto, octubre registró una caída del 5,9% en turistas extranjeros, un aumento del 10,8% en salidas al exterior y un déficit turístico de USD 365 millones, mientras que desde la asunción del gobierno se perdieron 450 empresas hoteleras y 7.257 empleos registrados según la SRT.

Por último, en materia de actividad económica (EMAE), en septiembre de 2025 el INDEC aplicó revisiones inusualmente grandes en la serie desestacionalizada, con un repunte explicado casi exclusivamente por la Intermediación Financiera, cuyo valor agregado tiende a sobredimensionarse en contextos de tensión cambiaria, y por impuestos netos de subsidios, que aportaron 1,87 puntos de un crecimiento total de 5,01%, alcanzando una incidencia récord del 23,1% en julio-septiembre. Excluyendo ambos componentes, el nivel de actividad se mantiene prácticamente en los valores de noviembre de 2023, cuestionando la narrativa oficial de ausencia de recesión.

En conjunto, estos cambios y omisiones metodológicas generan un debate intenso sobre la transparencia y confiabilidad de los datos del INDEC, afectando tanto la percepción de la economía como la formulación de políticas públicas.