El uso prolongado de celulares, tablets y computadoras está generando un problema cada vez más frecuente: el denominado “cuello de texto” o text neck. Se trata de molestias en la zona cervical asociadas, principalmente, a mantener durante mucho tiempo la cabeza inclinada hacia adelante para mirar una pantalla.

Aunque no es una enfermedad específica, esta postura sostenida puede generar sobrecarga muscular y molestias en cuello, hombros y parte superior de la espalda.
¿Qué lo produce?
Uno de los principales factores es pasar largos períodos mirando el teléfono con la cabeza inclinada. En esa posición, los músculos y estructuras de la columna cervical deben trabajar de manera sostenida para mantener la cabeza.
El problema no es únicamente utilizar el celular, sino mantener una misma postura durante mucho tiempo y repetirla diariamente. También puede aparecer por trabajar muchas horas frente a una computadora, especialmente cuando la pantalla está demasiado baja o lejos de una posición cómoda.
¿Cuáles son los síntomas?
Entre las molestias más habituales se encuentran:
- Dolor o rigidez en el cuello.
- Tensión en hombros y parte superior de la espalda.
- Dolor de cabeza asociado a la tensión cervical.
- Sensación de cansancio o sobrecarga muscular.
- Menor movilidad del cuello.
- Hormigueo o dolor que puede extenderse hacia brazos o manos en algunos casos.
Cuando aparecen debilidad, pérdida de sensibilidad, dolor que se extiende persistentemente hacia un brazo, problemas de equilibrio o síntomas intensos o progresivos, es recomendable consultar con un profesional de la salud.
¿Cómo prevenir el cuello de texto?
Una de las medidas más sencillas es evitar permanecer demasiado tiempo en la misma posición. No hace falta dejar de utilizar el celular, sino incorporar pausas y mejorar la postura.
Al utilizar el teléfono, puede ayudar elevarlo más cerca de la altura de los ojos, en lugar de bajar constantemente la cabeza. En el escritorio, la pantalla debería ubicarse aproximadamente frente a la mirada y los hombros mantenerse relajados.
También es importante levantarse, caminar y mover el cuello y los hombros periódicamente durante jornadas prolongadas frente a pantallas.
Algunos ejercicios que pueden ayudar

Los ejercicios deben realizarse suavemente y sin provocar dolor. Algunas opciones sencillas son:
Retracción cervical: sentado o de pie, llevar suavemente la cabeza hacia atrás, como intentando formar una pequeña “papada”, sin mirar hacia arriba. Mantener unos segundos y relajar.
Movilidad cervical: girar lentamente la cabeza hacia un lado y luego hacia el otro, dentro de un rango cómodo. También se puede realizar una inclinación suave llevando la oreja hacia el hombro.
Estiramiento de hombros: llevar suavemente un brazo cruzado por delante del pecho y sostenerlo con el otro brazo durante unos segundos.
Retracción de escápulas: llevar los hombros suavemente hacia atrás, aproximando los omóplatos, mantener unos segundos y volver a relajar.
Más que realizar una rutina intensa una vez al día, la clave está en interrumpir periódicamente las posturas mantenidas y mantener el cuerpo en movimiento.
El “cuello de texto” es, en buena medida, un problema relacionado con nuestros hábitos cotidianos. Con pequeños cambios en la forma de utilizar las pantallas, pausas frecuentes y ejercicios adecuados, se puede reducir la sobrecarga y cuidar la salud cervical.





