Palta: qué beneficios aporta y qué dicen los estudios sobre comer una por día

La palta se convirtió en uno de los alimentos más estudiados dentro de una alimentación saludable. Su combinación de grasas monoinsaturadas, fibra, vitaminas, minerales y otros compuestos bioactivos la convierte en un alimento nutricionalmente interesante.

Entre sus principales componentes se encuentran las grasas monoinsaturadas, principalmente ácido oleico, además de fibra alimentaria, potasio, folato y vitaminas como E, K y algunas del complejo B.

La presencia de fibra es especialmente relevante para la salud intestinal, ya que parte de ella llega al colon y puede ser utilizada por las bacterias de la microbiota como fuente de fermentación.

¿Una palta por día puede beneficiar a la microbiota?

La respuesta tiene respaldo en estudios clínicos.

Uno de los trabajos más recientes analizó los efectos de consumir una palta por día durante 26 semanas. El ensayo incluyó a 1.008 adultos con obesidad abdominal que fueron distribuidos aleatoriamente entre un grupo que incorporó una palta diaria y otro que mantuvo su alimentación habitual.

En un subgrupo de 230 participantes se estudió específicamente la microbiota intestinal. Los investigadores observaron modificaciones en la composición de las bacterias intestinales y un aumento significativo de algunas especies, entre ellas Faecalibacterium prausnitzii, una bacteria vinculada con la fermentación de nutrientes y la producción de metabolitos beneficiosos.

Este estudio encontró además que el potencial prebiótico de la palta parecía ser más marcado entre las personas cuya alimentación inicial tenía una menor calidad.

Pero no fue el primer trabajo en encontrar una relación entre la palta y la microbiota.

En otro ensayo clínico aleatorizado, realizado durante 12 semanas con 163 adultos de entre 25 y 45 años con sobrepeso u obesidad, quienes consumieron diariamente una cantidad de palta equivalente a 140 gramos en mujeres y 175 gramos en hombres presentaron una mayor diversidad de microorganismos intestinales y un aumento de géneros bacterianos como Faecalibacterium, Lachnospira y Alistipes. También aumentaron determinados ácidos grasos de cadena corta, sustancias producidas por la actividad de las bacterias intestinales sobre la fibra.

¿Y qué otros beneficios puede aportar?

La palta puede contribuir a una alimentación cardiometabólicamente saludable cuando reemplaza alimentos con grasas menos favorables. Sus grasas monoinsaturadas y su contenido de fibra son dos de los componentes que despiertan mayor interés científico.

Además, su fibra puede favorecer la sensación de saciedad y el funcionamiento intestinal.

Sin embargo, es importante poner los resultados en contexto: los estudios no demuestran que comer una palta por día sea una fórmula universal para prevenir enfermedades, ni que la palta por sí sola determine una microbiota saludable. Los trabajos disponibles estudiaron grupos específicos y dentro de determinadas condiciones alimentarias.

Lo que sí muestran es que incorporar palta regularmente puede modificar favorablemente algunos parámetros relacionados con la microbiota intestinal y el metabolismo de sus componentes, sumándose a la evidencia que respalda una alimentación variada y rica en alimentos vegetales.

En definitiva, la palta puede ser un buen componente de una alimentación saludable, especialmente cuando forma parte de un patrón alimentario que también incluye frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y otras fuentes de fibra.