Las flores del espinillo: un perfume del monte que también tiene usos tradicionales

Cuando llega la primavera, muchos campos, caminos y montes de nuestra región se llenan de pequeñas flores amarillas y perfumadas. Son las flores del espinillo o aromito, una especie nativa conocida científicamente como Vachellia caven, anteriormente denominada Acacia caven. En Santa Fe también recibe el nombre de aromito.

Sus flores aparecen agrupadas en pequeñas cabezuelas redondeadas, de color amarillo dorado, y desprenden un perfume intenso que hace que el espinillo sea fácilmente reconocible durante su floración. Además de su belleza, la especie tiene importancia ecológica: es una planta de interés para las abejas y forma parte de la flora melífera de nuestros ambientes nativos.

Pero el espinillo también tiene una larga historia de usos tradicionales.

¿Se pueden preparar en té?

Aromo en Paseo Boero, María Juana (Santa Fe)

Sí, las flores del espinillo han sido utilizadas tradicionalmente en preparaciones caseras, entre ellas infusiones. La planta aparece registrada en fuentes oficiales argentinas dentro de especies con usos medicinales tradicionales, mencionándose aplicaciones populares para problemas como la ronquera, además de otros usos atribuidos a distintas partes de la planta.

Para preparar una infusión, tradicionalmente se utilizan flores secas, colocándolas en agua caliente y dejándolas reposar unos minutos antes de colarlas.

Sin embargo, es importante aclarar que esto pertenece al uso tradicional de la planta y no significa que exista evidencia clínica suficiente para recomendar el té de espinillo como tratamiento médico.

¿Para qué se utilizaba tradicionalmente?

En la medicina popular, distintas partes del espinillo fueron utilizadas para diferentes fines. La documentación oficial argentina menciona, entre otros, usos tradicionales relacionados con la ronquera, la digestión, el reumatismo y la gota, además de su utilización como supuesto depurativo.

Las flores, además, tienen un valor especial por su aroma, al punto de que son utilizadas como materia prima en perfumería.

Y hay otro dato interesante: el espinillo es una especie melífera, es decir, sus flores aportan recursos para las abejas. Investigaciones del INTA la incluyen entre las especies de aptitud apícola de la flora nativa.

Una planta nativa con muchos usos

El espinillo no solamente ofrece sus flores. Sus vainas también tuvieron diferentes aprovechamientos tradicionales: la documentación oficial señala su utilización para obtener taninos y colorantes, mientras que la madera fue empleada como combustible y para producir carbón vegetal.

Por eso, cuando vemos esos pequeños pompones amarillos perfumando los caminos durante la primavera, estamos frente a mucho más que un árbol ornamental: el espinillo es parte del patrimonio natural de la región y una especie con una larga relación con las comunidades rurales.

Importante: si se recolectan flores para una infusión, conviene asegurarse primero de identificar correctamente la especie y evitar ejemplares tratados con agroquímicos o ubicados junto a caminos muy transitados. Y ante embarazo, lactancia, enfermedades o consumo de medicamentos, lo prudente es consultar a un profesional antes de utilizar plantas con fines medicinales.