Placas solares impresas en 3D: un invento que podría revolucionar la energía en casas y edificios

Un avance científico promete cambiar el modo en que se genera energía solar en entornos urbanos. Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén desarrollaron un nuevo proceso para crear placas solares semitransparentes, flexibles e impresas en 3D, una innovación que abre la puerta a su instalación en superficies donde hoy los paneles tradicionales no son viables, como ventanas y fachadas de viviendas y edificios.

Este desarrollo apunta a superar una de las principales limitaciones de la energía solar en ciudades: la dependencia casi exclusiva de techos y azoteas. Las nuevas placas, además de ser livianas y adaptables a distintas superficies, permiten personalizar su color sin afectar la eficiencia energética, lo que las vuelve compatibles con las exigencias estéticas y normativas del paisaje urbano.

El corazón del invento es el uso de perovskita, un mineral que permite fabricar células solares semitransparentes y flexibles. Mediante impresión 3D, los científicos lograron crear un patrón microscópico de pilares poliméricos que dejan pasar la luz, manteniendo al mismo tiempo una buena capacidad de generación eléctrica. La transparencia promedio alcanza el 35 %, con una eficiencia de conversión energética de hasta el 9,2 %, un valor alentador para este tipo de tecnología.

Según explicaron los investigadores, el ajuste de color se logra modificando el grosor del electrodo transparente, sin impacto negativo en la producción de energía. Esto permitiría a futuro que fabricantes ofrezcan distintos tonos para integrarse mejor a fachadas y estructuras arquitectónicas, haciendo que las placas solares puedan pasar prácticamente desapercibidas.

Si bien el proyecto aún se encuentra en etapa de investigación y pruebas, el equipo de la Universidad Hebrea de Jerusalén continúa trabajando para mejorar la resistencia y la eficiencia del sistema. Todavía no se confirmó si empresas del sector ya mostraron interés en producirlas a gran escala, pero de lograrlo, esta tecnología podría convertirse en una alternativa real a los paneles solares tradicionales, especialmente en grandes centros urbanos, en los próximos años.