¿Por qué cuando sale el sol muchas veces hace más frío?

Aunque parezca contradictorio, muchas personas notan que al amanecer, justo cuando aparece el sol, el frío se siente con más intensidad. Este fenómeno tiene una explicación meteorológica y ocurre especialmente durante los días despejados de otoño e invierno.

Durante la noche, la superficie de la Tierra pierde calor de manera constante. Sin la presencia de nubes que actúen como una “manta”, el calor acumulado durante el día se escapa hacia la atmósfera y la temperatura desciende lentamente hora tras hora. Por eso, el momento más frío del día suele registrarse poco antes o apenas después de la salida del sol.

Cuando el sol comienza a aparecer en el horizonte, todavía no tiene la suficiente fuerza para calentar el ambiente de inmediato. La tierra, el pasto, los autos y el aire cercano al suelo continúan muy fríos debido a toda la pérdida de calor nocturna. Recién después de varios minutos —e incluso horas— la radiación solar empieza a elevar la temperatura.

Además, en las primeras horas de la mañana suele haber más humedad, rocío y, en algunos casos, niebla, factores que aumentan la sensación térmica de frío. También es común que el viento matinal haga que las bajas temperaturas se perciban aún más intensamente.

Por eso, aunque el sol ya esté visible, el amanecer suele ser el momento más frío de la jornada. Con el correr de la mañana, la radiación solar comienza a calentar la superficie terrestre y la temperatura empieza a subir gradualmente.