En el marco del Mes de la Agroecología, investigadores de las universidades nacionales de Río Cuarto y Villa María presentaron el Mapa de la Agricultura Libre de Agroquímicos (ALdeA), una iniciativa inédita que identifica 83 campos agroecológicos distribuidos en 13 departamentos del centro y sur de Córdoba, abarcando una superficie total de 14.817 hectáreas productivas sin agroquímicos ni transgénicos.

El proyecto, encabezado por Claudio Sarmiento —docente, investigador y director de la Diplomatura en Agroecología de la UNRC— y Daniel Bellomo, técnico y especialista en mapeo colaborativo, surge como una herramienta de información, articulación y visibilización del trabajo de productores que apuestan por una agricultura más sana, sustentable y con arraigo local.
Las producciones relevadas incluyen aceites, harinas, mermeladas, conservas, vinos, quesos y cereales, todos elaborados bajo prácticas agroecológicas, orgánicas, biodinámicas, permaculturales y regenerativas. Según los datos de ALdeA, el 84% de los campos combinan actividades ganaderas y agrícolas, y más de la mitad agregan valor a su producción con marcas propias.
“Con la agroecología el campo vuelve a llamar a la gente. Con el otro modelo, el campo es solo negocio”, reflexiona Sarmiento, destacando la dimensión humana de este cambio productivo.
El mapa, disponible en aldea.libre.net.ar, ofrece información georreferenciada sobre cada establecimiento, su superficie, actividades, años de producción y canales de contacto, permitiendo fortalecer redes entre productores, consumidores y comunidades rurales.
Desde la Universidad de Río Cuarto y la de Villa María destacan que esta herramienta “permite pensar políticas públicas, articular con cooperativas y fomentar la producción de alimentos sanos”. Además, adelantaron que la investigación dará origen a un libro con los resultados y testimonios del primer relevamiento.
El Mapa de la Agricultura Libre de Agroquímicos es, en definitiva, una ventana a otro modelo de campo, donde la producción se une al respeto por el ambiente, la salud y la vida rural. Un recordatorio de que es posible producir sin venenos, con conciencia y con raíces.





