En la mañana de la radio charlamos con la Licenciada en Enfermería del SAMCo de María Juana, Rosana Lussiano, quien destacó la importancia de reforzar las medidas de prevención ante la presencia de alacranes y explicó el procedimiento de recolección cuidadosa de estos arácnidos, que luego son enviados a la ciudad de Santa Fe para contribuir a la producción del antídoto utilizado en caso de picaduras.

Lussiano remarcó que, especialmente en épocas de altas temperaturas, aumenta la aparición de alacranes en viviendas, por lo que resulta fundamental extremar los cuidados, sobre todo en hogares donde hay niños y adultos mayores. Además, subrayó que cuando se logra capturar un ejemplar de manera segura, es importante entregarlo en el centro de salud para su correcta identificación y envío, colaborando así con el sistema sanitario provincial en la elaboración del suero antiescorpiónico.
Medidas básicas de prevención
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Revisar y sacudir ropa y calzado antes de usarlos.
- Separar camas y cunas de la pared y evitar que las sábanas toquen el piso.
- Sellar grietas y rendijas en paredes, pisos y zócalos.
- Colocar mallas metálicas en rejillas y desagües.
- Mantener patios y depósitos limpios, sin acumulación de leña, escombros o residuos.
- No caminar descalzo, especialmente durante la noche.
Los alacranes suelen refugiarse en lugares oscuros, húmedos y con poca circulación, por lo que el orden y la limpieza son claves para reducir riesgos.
¿Qué hacer ante una picadura?
La profesional indicó que, ante una picadura, se debe:
- Mantener la calma.
- Colocar hielo en la zona afectada para aliviar el dolor.
- Acudir de inmediato al centro de salud más cercano.
- No realizar cortes, succionar la herida ni aplicar remedios caseros.
En caso de poder hacerlo sin ponerse en riesgo, se recomienda capturar el ejemplar con cuidado, colocarlo en un frasco y acercarlo al SAMCo para su identificación.
Desde el SAMCo María Juana insisten en que la prevención y la información son fundamentales. Con medidas simples y la colaboración de la comunidad en la recolección responsable, se puede no solo reducir el riesgo de picaduras, sino también contribuir a la producción del antídoto que salva vidas en toda la provincia.





