Rescate histórico: osos y tigresa del ex Zoológico de Luján fueron trasladados a santuarios en Europa

En un importante avance en materia de bienestar animal y conservación, los dos osos y una tigresa que permanecían en el predio del ex Zoológico de Luján fueron finalmente trasladados a santuarios especializados en Europa. El operativo fue coordinado por la organización internacional Four Paws International junto con el municipio local, como parte de un programa de rescate y rehabilitación de fauna silvestre.

El establecimiento había sido clausurado en septiembre de 2020 tras reiteradas denuncias por maltrato animal y dejó de funcionar definitivamente durante la pandemia. Desde entonces, distintas organizaciones trabajaron para garantizar el cuidado y la reubicación progresiva de los ejemplares que aún permanecían en el predio.

Los osos Gordo y Florencia ya se encuentran en Bulgaria

Los osos Gordo y Florencia arribaron a Europa el 25 de febrero luego de un extenso viaje aéreo. Tras aterrizar en Sofía, fueron trasladados por tierra hasta el santuario de osos de Belitsa, en Bulgaria, donde comenzaron su proceso de adaptación.

Durante el traslado permanecieron despiertos y no fue necesario sedarlos, lo que permitió reducir el estrés y mantener un monitoreo constante por parte de especialistas en bienestar animal. Una vez en el santuario, fueron liberados en un área protegida y supervisada, diseñada para estimular comportamientos naturales y facilitar su readaptación a un entorno más cercano a su hábitat original.

El trabajo ahora se centra en revertir, en la medida de lo posible, los hábitos adquiridos durante años de cautiverio. Para ello, el equipo realiza observaciones diarias y aplica estímulos que fomentan conductas propias de la especie.

La tigresa Flora comenzó una nueva vida en Países Bajos

En paralelo, la tigresa Flora fue trasladada en avión hacia Países Bajos. Tras aterrizar en el aeropuerto de Schiphol, fue recibida por el equipo del santuario de grandes felinos donde vivirá de manera permanente.

Al igual que los osos, el traslado se realizó sin anestesia y bajo monitoreo veterinario constante. Flora era considerada un caso prioritario debido a problemas en sus garras que afectaban su movilidad. Sin embargo, al llegar a su nuevo hogar mostró signos alentadores: exploró rápidamente el recinto de adaptación, interactuó con estructuras naturales y aceptó alimento ofrecido por sus cuidadores.

Los especialistas calificaron como positivos estos primeros comportamientos y continuarán evaluando su estado de salud y evolución en el nuevo entorno.

Un paso clave hacia un modelo más ético

Actualmente, aún permanecen en el predio de Luján cerca de 60 animales, entre felinos, dromedarios, cebras, monos y un chimpancé. Organizaciones ambientalistas sostienen que el objetivo es reubicar progresivamente a todos los ejemplares en santuarios o centros de conservación adecuados.

El traslado de los osos y la tigresa representa un avance significativo en ese proceso y vuelve a poner en debate el rol tradicional de los zoológicos. Cada vez más voces impulsan modelos de conservación más éticos y sostenibles, centrados en el respeto por las necesidades biológicas y el bienestar integral de la fauna silvestre.

Fuente: Noticiasambientales.com