Santiago Bilinkis advierte sobre los peligros de convertir la ideología en identidad

En un texto reciente que generó amplia repercusión pública, el empresario, tecnólogo y autor argentino Santiago Bilinkis, compartió una profunda reflexión sobre el fenómeno de la polarización política y sus efectos en la sociedad actual. En la mañana de la radio analizamos su mensaje, que invita a repensar la manera en que nos relacionamos con nuestras ideas y con los líderes que admiramos.

Bilinkis plantea que, más allá de las posiciones políticas —sean de derecha, izquierda, conservadoras o progresistas—, existe un riesgo mayor cuando la ideología pasa a ser parte de la identidad personal. En ese punto, explica, dejamos de evaluar ideas y comenzamos a defender automáticamente todo lo que digan quienes representan “nuestro” espacio, y a rechazar todo lo que provenga del sector contrario.

Según advierte, esta dinámica profundiza la polarización, debilita el pensamiento crítico y convierte a las personas en “peones” de un tablero político, manipuladas por líderes que se benefician de ese enfrentamiento constante. Bilinkis subraya que tanto quienes creen estar luchando “del lado correcto”, como quienes piensan que enfrente hay quienes quieren destruir el país, terminan cayendo en la misma trampa: la convicción de que su verdad es absoluta.

El autor remarca que esta lógica se refleja en la práctica política cotidiana: promesas de campaña que se rompen, cambios de postura según se esté en el gobierno o en la oposición, y discursos que se contradicen sin costo para quienes los emiten. ¿La razón? Porque saben que sus seguidores los apoyarán incondicionalmente.

El mensaje de Bilinkis invita a una reflexión profunda: recuperar la capacidad de pensar, cuestionar, debatir y evaluar ideas sin fanatismos, y evitar que la identidad quede atrapada detrás de consignas o liderazgos que pueden cambiar de rumbo sin advertencia.

Una llamada de atención necesaria en un contexto social donde la polarización crece y el diálogo se vuelve cada vez más difícil.