Septiembre Amarillo: un mes para hablar de salud mental y prevención del suicidio

Cada septiembre, distintas organizaciones y comunidades utilizan el color amarillo para visibilizar la importancia de la salud mental y la prevención del suicidio. La iniciativa busca generar conversaciones abiertas, reducir el estigma y recordar que pedir ayuda es un paso fundamental.

El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, organizado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y copatrocinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La fecha tiene como objetivo instalar el tema en la sociedad y transmitir un mensaje central: el suicidio puede prevenirse.

En 2026, la campaña internacional continúa bajo el lema “Cambiar la narrativa”, con un llamado concreto a iniciar la conversación. La propuesta busca pasar del silencio, los prejuicios y el estigma hacia una mirada basada en la escucha, la empatía y el acompañamiento.

¿Por qué se habla de “Septiembre Amarillo”?

El uso del amarillo en campañas de prevención tiene diferentes antecedentes según el país. La OMS documenta, por ejemplo, una iniciativa denominada Yellow September, desarrollada en Islandia desde 2023, que utiliza este color como símbolo de afecto, cuidado y preocupación por los demás y se extiende desde septiembre hasta el Día Mundial de la Salud Mental, el 10 de octubre.

Más allá de las particularidades de cada campaña, el objetivo es similar: hacer visible una problemática de salud pública y favorecer que las personas puedan hablar de lo que están atravesando sin sentirse juzgadas.

La OPS señala que el suicidio continúa siendo un importante problema de salud pública y que en las Américas cerca de 100.000 personas mueren por suicidio cada año. También destaca la necesidad de reducir el estigma y fortalecer las estrategias de prevención.

Escuchar también es prevenir

Hablar de prevención no significa solamente conocer estadísticas. También implica prestar atención a quienes tenemos cerca, preguntar cómo están, escuchar sin minimizar lo que sienten y favorecer que puedan acceder a profesionales y servicios de salud cuando lo necesiten.

Una conversación puede ser un primer paso. Preguntar cómo está alguien no “genera” una conducta suicida; por el contrario, puede abrir un espacio para que una persona que está sufriendo pueda expresar lo que le pasa y recibir acompañamiento.

Desde los medios de comunicación también existe una responsabilidad. En junio de 2026, la OPS Argentina participó junto al Ministerio de Salud de Santa Fe en una capacitación dirigida a periodistas y comunicadores sobre el abordaje responsable del suicidio y su prevención.

Septiembre Amarillo invita a hablar, escuchar y acompañar. No se trata solamente de utilizar un color durante un mes, sino de construir durante todo el año una sociedad en la que pedir ayuda sea posible y en la que nadie tenga que atravesar solo un momento de sufrimiento.