
Hay plantas que se destacan por la belleza de sus flores y otras que sorprenden por sus propiedades y usos en la cocina. El taco de reina, también conocido como capuchina, reúne ambas características: es una especie ornamental, fácil de cultivar y con flores y hojas comestibles.
Su nombre científico es Tropaeolum majus y es originaria de Sudamérica. Se reconoce por sus flores de colores intensos, que van del amarillo al naranja y al rojo, y por sus hojas redondeadas de un verde intenso. Puede crecer en jardines, macetas y huertas familiares.
¿Se puede comer el taco de reina?
Sí. Las flores, las hojas tiernas y los brotes jóvenes del taco de reina son comestibles, siempre que la planta esté correctamente identificada y haya sido cultivada sin productos químicos no aptos para el consumo.
Su sabor es uno de sus aspectos más interesantes: tiene un toque picante y fresco, parecido al de la rúcula o la mostaza.
Las flores se pueden utilizar para decorar ensaladas, sándwiches y platos fríos. Las hojas tiernas también se incorporan a ensaladas y pueden utilizarse para preparar pestos y otras recetas. Incluso los frutos jóvenes pueden prepararse en encurtidos.
Además de aportar color a los platos, sus hojas y flores contienen vitamina C y distintos compuestos vegetales, como polifenoles, flavonoides y carotenoides, estudiados por su actividad antioxidante. Sin embargo, esto no significa que consumir la planta prevenga o cure enfermedades.
Antes de comerla, es importante lavar bien sus partes comestibles y evitar ejemplares recolectados en lugares que puedan estar contaminados o haber recibido pesticidas.

¿Cómo se cultiva?
Una de las grandes ventajas del taco de reina es que resulta sencillo de cultivar y no requiere cuidados demasiado exigentes.
Siembra: se reproduce mediante semillas que pueden sembrarse directamente en la tierra o en macetas. Es conveniente hacerlo cuando haya pasado el período de frío intenso y el suelo tenga una temperatura adecuada.
Luz: crece bien a pleno sol, aunque también puede desarrollarse en lugares con media sombra. En zonas de veranos muy calurosos, agradece cierta protección durante las horas de mayor temperatura.
Riego: necesita humedad moderada, pero no tolera bien el encharcamiento. Lo ideal es mantener la tierra ligeramente húmeda y permitir que el exceso de agua drene correctamente.
Suelo: se adapta a diferentes tipos de tierra, siempre que tengan buen drenaje. No necesita grandes cantidades de fertilizante; el exceso puede favorecer el crecimiento de las hojas y reducir la floración.
Crecimiento: sus tallos pueden extenderse por el suelo o trepar sobre soportes. Por eso es una buena opción para cubrir bordes de canteros, decorar cercos o cultivar en macetas colgantes.
Las hojas y las flores pueden cosecharse a medida que la planta crece, preferentemente cuando están frescas y en buen estado.
Una planta que también favorece la biodiversidad
El taco de reina no solo tiene valor ornamental y culinario. Sus flores atraen insectos polinizadores y pueden contribuir a generar espacios más diversos en jardines y huertas.
Algunos horticultores también la utilizan como planta acompañante de otros cultivos, aunque su efectividad para controlar plagas depende de las condiciones y no está garantizada.
Su facilidad de cultivo la convierte en una alternativa interesante para quienes quieren comenzar una huerta en casa, incluso cuando disponen de poco espacio.
El taco de reina demuestra que muchas de las plantas que crecen en nuestros jardines pueden ofrecer más de lo que imaginamos. Con flores llamativas, hojas comestibles y cuidados sencillos, es una invitación a combinar naturaleza, cocina y biodiversidad en un mismo lugar.
