Tomar café todos los días puede tener efectos positivos sobre la salud mental, aunque los beneficios dependen directamente de la cantidad consumida. Así lo indica un amplio estudio publicado en 2023 en la revista científica Psychiatry Research, que analizó la relación entre el consumo de café y el riesgo de ansiedad y depresión.

La investigación utilizó datos del Biobanco del Reino Unido y concluyó que las personas que consumen entre dos y tres tazas diarias de café —molido, con leche o sin azúcar— presentan un menor riesgo de desarrollar síntomas depresivos y ansiosos en comparación con quienes no beben café. Sin embargo, los beneficios disminuyen a medida que aumenta la cantidad ingerida y pueden revertirse en los grandes consumidores.
Según los especialistas, los efectos positivos del café se explican por una acción combinada de la cafeína, que mejora el estado de alerta y el ánimo de manera transitoria, y los compuestos antioxidantes presentes en la bebida. Además, un consumo moderado se ha asociado con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y de mortalidad por cualquier causa, lo que contribuye indirectamente al bienestar general.
En dosis bajas, el café también puede mejorar la concentración, aumentar los niveles de energía e incluso aliviar migrañas en algunas personas. No obstante, cuando la ingesta de cafeína supera los 400 miligramos diarios —equivalente, en muchos casos, a más de cuatro tazas grandes— el riesgo de ansiedad aumenta de forma significativa, incluso en adultos sin antecedentes de trastornos psiquiátricos.
El consumo elevado puede provocar nerviosismo, palpitaciones, alteraciones del sueño y agravar síntomas de ansiedad preexistentes. Además, algunas personas son genéticamente más sensibles a la cafeína y pueden experimentar efectos adversos con cantidades menores. A esto se suma que el café con alto contenido de azúcar puede favorecer problemas metabólicos, con impacto indirecto en la salud física y mental.
En términos generales, los expertos coinciden en que entre dos y tres tazas de café al día constituye el rango óptimo para la mayoría de los adultos sanos. Sin embargo, quienes padecen ansiedad, trastornos del sueño, arritmias cardíacas, así como las mujeres embarazadas o en período de lactancia, deberían consultar su consumo con un profesional de la salud.
Observar las propias reacciones —calidad del sueño, nivel de nerviosismo, palpitaciones y estado de ánimo— resulta clave, ya que la tolerancia al café es altamente individual. En conclusión, el café puede ser un aliado de la salud mental y física si se consume con moderación, pero el exceso puede generar el efecto contrario.





