La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó oficialmente el establecimiento de condiciones asociadas al fenómeno El Niño en el océano Pacífico ecuatorial, marcando el inicio de una nueva fase del ciclo climático conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).

La declaración se produjo luego de observarse durante varios meses temperaturas superficiales del mar superiores a los valores normales en amplias zonas del Pacífico ecuatorial, una de las señales más importantes para identificar este fenómeno climático de alcance global.
¿Qué es El Niño?
El Niño es un fenómeno natural que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo habitual. Este aumento de temperatura modifica la circulación atmosférica y altera los patrones climáticos en distintas regiones del mundo.
Aunque se origina en el océano Pacífico, sus efectos pueden extenderse miles de kilómetros y provocar cambios en las precipitaciones, las temperaturas y la frecuencia de eventos extremos en numerosos países.
¿Cómo se forma?
Normalmente, los vientos alisios empujan las aguas cálidas hacia el oeste del Pacífico. Sin embargo, durante un evento de El Niño esos vientos se debilitan o cambian de intensidad, permitiendo que las aguas cálidas se desplacen hacia el centro y el este del océano.
Este calentamiento modifica la interacción entre el océano y la atmósfera, generando cambios en la formación de nubes, tormentas y sistemas meteorológicos que terminan afectando distintas regiones del planeta.
¿Cuándo se sienten sus efectos?
Los especialistas aclaran que la declaración de El Niño no significa que sus impactos se observen de manera inmediata.
La atmósfera necesita un tiempo para adaptarse a las nuevas condiciones del océano, por lo que los efectos suelen aparecer gradualmente. Los primeros cambios generalmente se registran en la región ecuatorial y posteriormente se extienden hacia otras partes del mundo, incluyendo Sudamérica.
¿Qué puede ocurrir en Argentina?
Históricamente, los eventos de El Niño suelen estar asociados a un aumento de las precipitaciones en gran parte del centro y norte de Argentina, especialmente durante la primavera y el verano.
Sin embargo, cada episodio es diferente y sus efectos pueden variar en intensidad y distribución geográfica. Por ese motivo, los especialistas recomiendan seguir los pronósticos y reportes oficiales para conocer la evolución del fenómeno y sus posibles consecuencias en cada región.
Monitoreo permanente
Desde la Dirección Central de Monitoreo del Clima del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informaron que continúan realizando un seguimiento constante de la evolución de El Niño y sus posibles impactos en el país.
Las actualizaciones, informes y pronósticos especiales pueden consultarse a través de Servicio Meteorológico Nacional, donde se publican regularmente los análisis climáticos y las perspectivas para los próximos meses.
La confirmación de El Niño representa una señal importante para los sectores productivos, especialmente para la agricultura y la ganadería, que siguen de cerca la evolución del clima y sus posibles efectos sobre la campaña agrícola 2026/2027.





