
Los autos eléctricos continúan ganando terreno en Argentina y uno de los principales motivos es el ahorro económico que representan frente a los vehículos tradicionales a combustión. Según distintos análisis del sector automotor y energético, cargar un auto eléctrico puede costar hasta siete veces menos que llenar un tanque de nafta.
Actualmente, un vehículo eléctrico urbano promedio consume cerca de 15 kWh cada 100 kilómetros. Con las tarifas residenciales vigentes en Argentina, una carga completa para modelos con baterías de entre 42 y 45 kWh cuesta aproximadamente entre $5.500 y $6.500, permitiendo recorrer entre 300 y 350 kilómetros.
Esto significa que circular con electricidad utilizando carga domiciliaria puede tener un costo cercano a los $18 por kilómetro. Para una persona que recorre unos 1.500 kilómetros mensuales, el gasto rondaría entre $25.000 y $40.000 por mes, dependiendo del consumo y de la tarifa eléctrica de cada región.
En comparación, recorrer 500 kilómetros con un auto naftero supera ampliamente los $70.000 en combustible, mientras que hacerlo con un vehículo eléctrico puede costar apenas entre $10.000 y $12.000 utilizando energía del hogar.
Sin embargo, el crecimiento de esta tecnología todavía enfrenta algunos desafíos en el país. Uno de ellos es la infraestructura de carga pública. Desde fines de 2025, YPF modificó su esquema de estaciones eléctricas y comenzó a cobrar por consumo de energía mediante planes mensuales, cuyos valores van desde aproximadamente $39.900 hasta más de $290.000 para usuarios intensivos.
Además del ahorro económico, especialistas remarcan la importancia de cuidar correctamente las baterías de ion-litio para prolongar su vida útil. Recomiendan evitar cargas permanentes al 100%, no dejar que la batería llegue a 0% y priorizar cargas lentas domiciliarias por sobre las cargas rápidas, que generan mayor temperatura y desgaste.
También aconsejan conducir de manera suave, mantener correctamente inflados los neumáticos y aprovechar los sistemas de frenado regenerativo que incorporan la mayoría de los modelos eléctricos modernos.
Actualmente, marcas como Tesla, BYD, Hyundai y BMW continúan desarrollando mejoras tecnológicas para aumentar la eficiencia y autonomía de sus vehículos.
En cuanto a la durabilidad, muchas baterías modernas conservan entre el 70% y el 90% de su capacidad luego de 8 a 15 años de uso, motivo por el cual gran parte de las automotrices ya ofrecen garantías de hasta 8 años o 160.000 kilómetros.





