Cómo funciona una de las estafas más frecuentes al pagar con Pix en Brasil y cómo protegerse

Los pagos con Pix, el sistema de transferencias instantáneas lanzado por el Banco Central de Brasil, se han convertido en una forma muy popular de abonar bienes y servicios en ese país, tanto para residentes como para turistas. Sin embargo, su éxito también ha atraído a delincuentes que han desarrollado múltiples esquemas de fraude adaptados a esta plataforma, lo que convierte a Pix en uno de los principales objetivos para estafadores en Brasil.

Qué es Pix y por qué es tan usado

Pix es un método de pago instantáneo que permite realizar transferencias y pagos vía códigos QR o claves registradas vinculadas a cuentas bancarias o billeteras digitales sin necesidad de tarjetas físicas. Su velocidad y simplicidad impulsaron su adopción masiva en el país desde 2020, con más de 150 millones de usuarios.

Estafas frecuentes: cómo operan los delincuentes

Las investigaciones muestran que las estafas relacionadas con Pix han crecido de forma exponencial y, según un informe reciente, se proyecta que podrían alcanzar 28 millones de casos en Brasil para 2025, consolidando a Pix como el principal objetivo de fraudes digitales en el país.

Una de las modalidades más habituales es el llamado “golpe da maquininha”, muy frecuente en zonas turísticas y playas. En este esquema, un vendedor o cómplice manipula el monto cobrado durante el pago con Pix o en una terminal de punto de venta (POS), de modo que el cliente termina pagando una suma mucho mayor a la pactada, a veces cientos o miles de reales más, sin darse cuenta hasta después de confirmar la transacción.

También existen estafas que comienzan con mensajes engañosos por WhatsApp o redes sociales, donde los delincuentes utilizan logotipos falsos de bancos o de Pix para convencer a la persona de que existe un problema en su cuenta o una transacción pendiente. Bajo ese pretexto, solicitan datos personales o claves de acceso con el objetivo de vaciar cuentas o billeteras digitales.

Otra técnica detectada es la del falso soporte técnico: el estafador llama al usuario haciéndose pasar por un empleado de un banco o de la plataforma y lo induce a instalar software de acceso remoto, lo que luego permite transferir dinero a cuentas controladas por criminales.

Cómo protegerse y actuar

Frente a este contexto, expertos y fuentes en seguridad digital recomiendan varias medidas para reducir el riesgo de ser víctima de una estafa con Pix:

  • Verificar siempre el monto antes de confirmar cualquier pago, sobre todo al escanear códigos QR o usar terminales POS.
  • No proporcionar información personal o claves de seguridad por WhatsApp, mensajes de texto o llamadas no solicitadas; ni Pix ni el Banco Central de Brasil contactan usuarios por canales no oficiales.
  • Evitar instalar aplicaciones o software sugeridos por terceros, especialmente si se descargan a través de enlaces o códigos QR desconocidos.
  • Habilitar medidas de autenticación adicionales (como verificación de dos pasos o límites de transacción) en las aplicaciones bancarias o billeteras digitales.
  • Utilizar redes seguras y no hacer transacciones desde Wi-Fi públicas, donde la seguridad es menor y facilita el acceso a datos sensibles.

Además, Brasil ha avanzado en mecanismos para facilitar la disputa de transacciones fraudulentas: el sistema Pix cuenta con un botón de disputa digital que permite a los usuarios notificar fraudes directamente desde sus aplicaciones, acelerando el bloqueo de fondos y posibilitando una resolución en plazos más breves.

El desafío de educar al usuario

La combinación de la adopción masiva de Pix con un aumento en la sofisticación de los fraudes demuestra la necesidad de fortalecer la alfabetización digital entre usuarios, tanto locales como visitantes. La recomendación de especialistas es clara: conocer bien cómo funciona el sistema, desconfiar de ofertas o mensajes urgentes, y priorizar siempre canales oficiales para resolver cualquier duda.

En un entorno donde los métodos de pago instantáneo se vuelven cada vez más comunes, la prevención y la información son herramientas esenciales para disfrutar de la practicidad de Pix sin poner en riesgo los ahorros personales.