Cómo lavar frutas y verduras para reducir residuos de agroquímicos (y qué dice la ciencia)

Consumir frutas y verduras es clave para una alimentación saludable, pero muchas veces estos alimentos llegan a nuestra mesa con residuos de agroquímicos usados en la producción. A continuación te contamos qué métodos existen para reducir esos residuos, qué tan efectivos son y qué dicen investigaciones científicas al respecto.

Lo básico: lavar siempre

Antes de consumir frutas y verduras crudas, es fundamental lavarlas bajo agua corriente fría durante al menos 20–30 segundos. Esto ayuda a eliminar suciedad, polvo, microbios y parte de los residuos superficiales de pesticidas.

Para los alimentos de piel firme como manzanas, peras, pepinos o papas, se recomienda frotarlos con un cepillo limpio mientras se enjuagan para desprender mayor cantidad de residuos.

Remedios caseros que pueden ayudar

Además del agua, varios métodos domésticos pueden reducir aún más residuos superficiales:

  • Solución de vinagre y agua: una mezcla de 1 parte de vinagre por 3 o más partes de agua puede ayudar a remover ciertos residuos si se deja en remojo brevemente antes de enjuagar.
  • Solución de bicarbonato de sodio y agua: estudios indican que una mezcla con bicarbonato puede ser eficaz para disminuir residuos adheridos a la superficie.
  • Agua con sal o remojo prolongado: también puede ayudar a desprender algunos pesticidas superficiales antes de enjuagar con abundante agua.

Es importante aclarar que no se recomienda lavar frutas y verduras con jabón o detergentes de uso doméstico, ya que estos no están pensados para consumo humano y pueden dejar residuos no saludables.

¿Se pueden eliminar totalmente los agroquímicos?

Según varios estudios científicos, ningún método de lavado doméstico elimina el 100 % de los pesticidas:

  • Investigaciones han mostrado que los agroquímicos sistémicos pueden penetrar la piel de frutas y verduras, lo que limita la eficacia del lavado superficial.
  • Un estudio publicado en el International Journal of Food Science and Technology demostró que peeling y procesos de preparación más intensivos reducen los residuos significativamente, aunque el lavado por sí solo no siempre elimina todos los compuestos.
  • Una publicación científica reciente también encontró que lavar productos con agua y soluciones domésticas reduce residuos, pero no los elimina completamente si estos han penetrado más profundamente en la pulpa.

Consejos

Aunque no es posible eliminar todos los residuos químicos con el lavado, este sigue siendo una práctica esencial para la seguridad alimentaria. Reduce significativamente la presencia superficial de residuos y elimina suciedad y microorganismos que podrían causar enfermedades.

Además, opciones como comprar productos orgánicos cuando sea posible, elegir frutas y verduras de fuentes confiables y pelar ciertos alimentos cuando se considere necesario también pueden ayudar a disminuir la exposición a sustancias no deseadas.

Resumiendo:

  • Lavar frutas y verduras bajo agua corriente es imprescindible, aunque no elimina todos los residuos de agroquímicos.
  • Soluciones de vinagre, bicarbonato o sal pueden mejorar la eliminación de residuos superficiales.
  • La ciencia muestra que los pesticidas sistémicos pueden penetrar más allá de la piel, por lo que el lavado no siempre es 100 % efectivo.

En definitiva, lavar y preparar bien los alimentos es una práctica clave para una alimentación más segura y saludable.