Recibimos en el estudio de Radio María Juana a Adrián Dalmasso, quien contó detalles de un ambicioso proyecto que busca marcar un nuevo rumbo para la producción lechera de la región: la puesta en marcha de un moderno tambo robotizado.
Mientras el sector atraviesa un escenario de incertidumbre económica y desafíos productivos, la familia Dalmasso decidió mirar hacia adelante con una fuerte inversión en tecnología, apostando a la eficiencia, la calidad y la generación de conocimiento.
Un nuevo comienzo después de años difíciles
El emprendimiento familiar cuenta con más de 40 años de trayectoria y atravesó un momento muy difícil en 2011, tras el fallecimiento del hermano de Adrián Dalmasso, situación que llevó al cierre temporal del tambo.
Sin embargo, en 2018 la familia decidió retomar la actividad con un proyecto completamente renovado. Una de las principales decisiones fue dejar atrás la producción tradicional con vacas Holando Argentino para apostar exclusivamente por la raza Jersey.
Según explicó Dalmasso, la elección estuvo vinculada principalmente con la calidad de la leche, además de las características de estos animales, como su docilidad y facilidad de manejo.
Un rodeo enfocado en la calidad
Actualmente, el establecimiento cuenta con entre 350 y 400 vacas en ordeñe y alrededor de 800 hembras, considerando tanto los animales en producción como los que se encuentran en etapa de recría.
La producción diaria ronda los 5.000 litros de leche y, en determinados períodos, puede alcanzar los 7.000 litros.
Pero el objetivo de la familia no está puesto únicamente en producir mayor cantidad, sino en obtener una materia prima de mayor calidad y valor nutricional.
La leche de las vacas Jersey se caracteriza por presentar elevados niveles de grasa y proteína, componentes especialmente valorados por la industria para la elaboración de quesos, manteca y otros productos lácteos con mayor valor agregado.
Tecnología y eficiencia como pilares
El establecimiento se desarrolla sobre unas 800 hectáreas, en su mayoría de propiedad familiar, y busca consolidar un modelo productivo donde la eficiencia sea uno de los principales factores de competitividad.
En este sentido, Dalmasso destacó que la rentabilidad de un tambo depende de múltiples variables, entre ellas la reproducción, la sanidad, la alimentación, la crianza de los animales y la gestión de cada una de las etapas del proceso.
Por eso, la incorporación de tecnología ocupa un lugar fundamental dentro del nuevo proyecto.
Un tambo robotizado que mira al futuro
Después de varios años de planificación e inversión, la familia Dalmasso se encuentra en la etapa final de construcción del nuevo tambo robotizado, cuya inauguración está prevista para los próximos meses.
El sistema permitirá automatizar gran parte del proceso de ordeñe y, al mismo tiempo, recopilar información en tiempo real sobre la salud y el comportamiento de cada animal. Esto permitirá contar con datos precisos para optimizar la toma de decisiones y mejorar la eficiencia del establecimiento.
Uno de los aspectos destacados será la posibilidad de mejorar considerablemente la detección de celo, una tarea que mediante sistemas automatizados puede alcanzar niveles de precisión muy superiores a los obtenidos a través de la observación tradicional.
Pero el proyecto va más allá de la producción. El establecimiento también tendrá un perfil destinado a la investigación y al desarrollo de nuevas herramientas y prácticas aplicables a la actividad lechera.
Una inversión con visión de largo plazo
El proyecto de la familia Dalmasso representa una importante apuesta tecnológica para el sector lechero regional y refleja una estrategia basada en la innovación, la mejora continua y la generación de conocimiento.
Desde María Juana, este emprendimiento busca demostrar que, aun en contextos económicos complejos, es posible seguir invirtiendo, incorporar tecnología y desarrollar nuevas formas de producir.
La apuesta combina eficiencia, calidad, sustentabilidad y valor agregado, con la mirada puesta en el futuro de una actividad que continúa siendo uno de los motores productivos de nuestra región.





