Un equipo internacional de investigadores reveló uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de los últimos años en la selva amazónica. Gracias al uso de tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), un estudio publicado en la revista científica Nature identificó 396 nuevas estructuras geométricas ocultas bajo la densa vegetación del sudoeste de la Amazonia, pertenecientes a la antigua civilización Aquiry, una sociedad que habitó la región entre aproximadamente 600 a. C. y 850 d. C..
La investigación, encabezada por especialistas de la Universidad de Helsinki, analizó cerca de 4.500 kilómetros cuadrados de selva mediante escaneos aéreos con tecnología LiDAR, un sistema que utiliza pulsos láser para atravesar el dosel de los árboles y generar mapas tridimensionales del terreno, permitiendo detectar construcciones invisibles desde la superficie.

Una civilización mucho más grande de lo que se creía
Los resultados muestran que la Amazonia no estuvo habitada únicamente por pequeños grupos dispersos, como se pensó durante décadas. Por el contrario, los investigadores sostienen que la civilización Aquiry pudo haber alcanzado entre 1,25 y 3 millones de habitantes en su período de mayor desarrollo, entre los años 100 y 300 de nuestra era.
Las nuevas estructuras descubiertas forman parte de una extensa red de geoglifos, grandes construcciones de tierra con formas geométricas —círculos, cuadrados, rectángulos y figuras complejas— rodeadas por fosos y terraplenes. Muchas de ellas estaban conectadas por antiguos caminos rectos que unían distintos asentamientos.
Según los arqueólogos, estos espacios no eran fortalezas ni ciudades convencionales, sino centros ceremoniales, políticos y comunitarios, donde diferentes poblaciones se reunían para realizar rituales, intercambios, celebraciones y tomar decisiones colectivas.
Agricultura y manejo sostenible del bosque

El estudio también aporta nuevas evidencias de que los habitantes de esta región transformaron el paisaje de manera planificada. Los investigadores encontraron indicios de cultivos de maíz, calabaza y otras especies, además de prácticas de manejo forestal que favorecían árboles útiles para la alimentación y otros recursos.
Lejos de destruir la selva, estas comunidades desarrollaron un modelo de ocupación que modificó el ambiente de forma controlada, combinando agricultura, horticultura y conservación del bosque. Este enfoque cuestiona la antigua idea de que la Amazonia era un territorio prácticamente virgen antes de la llegada de los europeos.
Miles de sitios aún permanecen ocultos
Hasta el momento, los arqueólogos han registrado alrededor de 1.700 geoglifos en el sudoeste amazónico. Sin embargo, el nuevo estudio estima que podrían existir más de 20.000 estructuras aún ocultas bajo la vegetación, por lo que el descubrimiento representa apenas una pequeña parte de un patrimonio arqueológico mucho mayor.
Los investigadores consideran que el uso de tecnologías como el LiDAR permitirá continuar revelando evidencias de antiguas sociedades complejas en regiones donde la densa cobertura vegetal impide la exploración mediante métodos tradicionales.
Un hallazgo que cambia la visión de la Amazonia
Durante décadas predominó la idea de que la selva amazónica había permanecido prácticamente intacta hasta tiempos recientes. Sin embargo, este descubrimiento confirma que amplias zonas del sudoeste amazónico estuvieron densamente pobladas durante más de un milenio y fueron profundamente transformadas por sociedades organizadas con conocimientos avanzados de ingeniería, planificación territorial y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.
Para los especialistas, este hallazgo obliga a replantear la historia de la ocupación humana en la Amazonia y demuestra que aún quedan innumerables secretos escondidos bajo uno de los ecosistemas más extensos y biodiversos del planeta.





