Sara Mendoza, que se encuentra actualmente en El Cairo, Egipto, brindó una cruda y detallada explicación sobre la actual escalada de violencia en Medio Oriente tras el ataque militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, y cómo se vive esta crisis desde el corazón de la región.

Qué ocurrió y por qué
El pasado 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar conjunta denominada “Operation Epic Fury”, en la que se atacaron más de 1.000 objetivos militares en Irán. Este ataque incluyó bombardeos contra centros de mando, instalaciones de defensa aérea y sistemas de misiles, con el objetivo declarado de neutralizar amenazas balísticas y nucleares y ejercer presión sobre el régimen iraní.
Según informes oficiales, al menos 201 personas han fallecido y más de 700 resultaron heridas en Irán a causa de estos ataques, que afectaron múltiples provincias del país.
Estados Unidos afirmó que la iniciativa buscaba eliminar “amenazas inminentes” y presionar por cambios políticos en Teherán, mientras que Irán respondió con una serie de ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses y objetivos israelíes en varios países del Golfo Pérsico y la región.
Cómo se vive en Medio Oriente
Desde el terreno, Mendoza contó que la región se encuentra en un clima de tensión permanente e incertidumbre, donde los efectos del conflicto se han sentido de diversas formas:
- Alto riesgo de escalada regional: El conflicto no se limita a Irán e Israel, sino que ha generado ataques y contraataques que han alcanzado varios países del Golfo, incluidos Bahrein, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, donde bases con presencia estadounidense han sido blanco de ofensivas y defensas aéreas activadas.
- Cierre del espacio aéreo y caos en vuelos: La violencia provocó el cierre de rutas aéreas y la cancelación de vuelos comerciales en toda la región, afectando no solo a los países directamente involucrados, sino también a vuelos que cruzan el Medio Oriente, lo que ha generado grandes trastornos para viajeros y comercio internacional.
- Población bajo alerta constante: En países vecinos, la gente vive con la amenaza de que las hostilidades se extiendan, mientras que las autoridades emiten advertencias para ciudadanos extranjeros y recomiendan mantener precauciones. La sensación general es de miedo frente a un conflicto que podría intensificarse aún más con el paso de los días.
Consecuencias y temores globales
Además de las consecuencias directas en seguridad y tránsito aéreo, la guerra ha tenido repercusiones económicas, incluidos incrementos en los precios del petróleo, dado que el estrecho de Hormuz, una arteria clave para el transporte de energía a nivel global, quedó prácticamente paralizado tras los ataques y las respuestas iraníes.
A nivel internacional, distintos gobiernos han pedido desescalada y retorno al diálogo, mientras que otros han respaldado las acciones de Washington y Tel Aviv.
Sara Mendoza concluyó su análisis destacando que, en las calles de El Cairo y otras capitales de la región, la percepción local es que este conflicto podría no ser breve, y que, aunque la diplomacia aún intenta frenar la expansión de las hostilidades, los riesgos de una confrontación más amplia siguen presentes.





