En la mañana de Comunicándonos dialogamos con el padre Miguel Cerminato, actual párroco de la localidad de San Vicente y quien años atrás estuvo al frente de la comunidad parroquial de María Juana.

Durante la entrevista, Cerminato repasó la vida y el legado de San Francisco de Asís, al cumplirse 800 años de su muerte, y también recordó los comienzos del proyecto que dio origen a la Capilla San Francisco de Asís de María Juana.
¿Quién fue San Francisco de Asís?
San Francisco de Asís nació en Asís, Italia, alrededor del año 1181 o 1182, en el seno de una familia dedicada al comercio. Durante su juventud llevó una vida vinculada a las comodidades y aspiraciones propias de una familia acomodada, pero una serie de experiencias fueron modificando profundamente su manera de entender la vida.
Decidió abandonar sus riquezas y dedicarse a una vida de pobreza, sencillez y servicio, acercándose especialmente a las personas pobres y enfermas. Reunió a un grupo de seguidores y en 1209 comenzó a tomar forma la comunidad que posteriormente se convertiría en la Orden de los Frailes Menores, conocida como la orden franciscana.
Francisco propuso volver a una vida basada en el Evangelio, la fraternidad y la humildad. Su figura también quedó fuertemente relacionada con el cuidado de la naturaleza y la creación. El famoso Cántico de las Criaturas, atribuido a Francisco, expresa precisamente esa mirada de fraternidad con la naturaleza.
Su influencia trascendió las fronteras de Italia y, con el paso de los siglos, se convirtió en una de las figuras más importantes de la Iglesia Católica. Fue canonizado en 1228, apenas dos años después de su muerte, ocurrida el 3 de octubre de 1226.
Por eso, durante estos días se conmemoran los 800 años de su fallecimiento, una fecha que permite volver sobre su historia y sobre los valores que dejó como legado.
Los comienzos de la Capilla San Francisco de Asís
La entrevista también permitió recuperar parte de la historia religiosa de María Juana, especialmente los comienzos de la Capilla San Francisco de Asís.
Cerminato recordó cómo comenzó a gestarse el proyecto durante el período en el que fue sacerdote de nuestra localidad. En ese momento comenzaron a surgir las primeras ideas para contar con un espacio dedicado al santo de Asís, un proyecto que fue tomando forma con el acompañamiento de vecinos y de la comunidad.
El sacerdote repasó aquellos primeros pasos y las circunstancias que rodearon la iniciativa, recuperando parte de una historia que forma parte de la vida religiosa de María Juana.
De esta manera, la charla permitió vincular la historia universal de San Francisco de Asís, su mensaje de sencillez, fraternidad y cercanía con los más necesitados, con una historia mucho más cercana: la de la Capilla San Francisco de Asís de María Juana, cuyos primeros pasos se remontan a los años en que el padre Miguel Cerminato estuvo al frente de la comunidad local.
Una conversación que también sirvió para recuperar recuerdos y poner en valor parte de la historia de nuestra localidad.





