Alumnos de una escuela técnica de Colón transformaron materiales recuperados en equipos de calefacción que serán destinados a familias que necesitan una alternativa para afrontar el invierno.

Una iniciativa que combina educación, solidaridad y cuidado del ambiente se lleva adelante en la Escuela de Educación Técnica Nº 1 “Doctor Herminio Juan Quirós” de Colón, Entre Ríos, donde estudiantes del Ciclo Superior fabricaron salamandras a leña utilizando materiales reciclados.
Las primeras unidades serán entregadas a Cáritas, institución que estará a cargo de coordinar su distribución entre familias que necesitan una alternativa para calefaccionarse.
El proyecto forma parte de las Prácticas Profesionalizantes, una instancia en la que los estudiantes pueden llevar a la práctica los conocimientos adquiridos durante su formación y, al mismo tiempo, desarrollar propuestas que tengan un impacto concreto en la comunidad.
Del taller a una solución para la comunidad
En la fabricación participaron alumnos de 5º, 6º y 7º año, quienes trabajaron en los talleres de la institución durante las distintas etapas del proyecto. Para construir las salamandras utilizaron, entre otros elementos, llantas de automóviles y chapas recuperadas, materiales que fueron donados por una metalúrgica local.
El trabajo fue coordinado por el profesor Leonardo Besson, con el acompañamiento del equipo directivo de la escuela.
Pero la propuesta no terminó con la fabricación. Los propios estudiantes también elaboraron un folleto con recomendaciones para utilizar las salamandras de manera segura, que será entregado junto con cada unidad.
De esta manera, el proyecto permitió poner en práctica conocimientos relacionados con la planificación, manipulación de materiales, fabricación y soldadura, además de promover el trabajo conjunto entre los talleres de carpintería, construcciones metálicas y mecánica.
Aprender haciendo y ayudando
La iniciativa forma parte de una serie de experiencias que la escuela viene desarrollando en articulación con instituciones de la comunidad. Entre ellas se encuentran la puesta en valor de juegos infantiles del Parque Escolar Herminio Juan Quirós, la reparación de un carro porta tanque de la Escuela Agrotécnica de Colón, la fabricación de bancos para el Colón Rugby Club y la Capilla Espíritu Santo, y la construcción de una rampa para un centro de equinoterapia.
También se realizaron trabajos destinados al sector productivo, como la elaboración de porta rollos de alfalfa y pernos para maquinaria agrícola.
En todos los casos, las prácticas profesionalizantes se convierten en mucho más que una instancia de aprendizaje: son una oportunidad para que los estudiantes utilicen sus conocimientos para resolver necesidades concretas de su entorno.
La fabricación de las salamandras suma además una mirada ambiental, al recuperar materiales que podían convertirse en residuos y darles una nueva utilidad.
El resultado es una experiencia que reúne formación técnica, reciclaje y compromiso social, demostrando cómo desde las aulas y los talleres escolares también pueden surgir respuestas concretas para mejorar la vida de otras personas.





