
Mitch Evans, de Jaguar TCS Racing, ejecutó una espectacular maniobra para tomar el liderazgo de la carrera y escaparse hacia la victoria en difíciles condiciones en Miami, con el neozelandés subiendo al escalón más alto del podio por delante de Nico Mueller y Pascal Wehrlein, ambos de Porsche.
El Sunshine State se vio afectado por condiciones cambiantes antes de la tercera ronda de la temporada 2025/26, y el clima húmedo exigió cada gramo de talento y concentración de la parrilla de 20 pilotos de la Fórmula E a lo largo de una exigente carrera de 41 vueltas.
Evans, de Jaguar, llegaba a la carrera sin puntos en lo que iba de la temporada, pero con la oportunidad, partiendo noveno en la grilla, de revertir esa situación.
La primera mitad de la carrera resultó extremadamente complicada, con el poleman Mueller manteniendo el liderazgo tras una largada detrás del Safety Car, aunque el novato de Andretti Felipe Drugovich aprovechó una activación instantánea del MODO ATAQUE de 50 kW con tracción total para escalar hasta la primera posición en las primeras vueltas bajo la lluvia.
Mueller volvió a encontrarse al frente tras la primera ronda de MODO ATAQUE y pudo capitalizar un incidente —con la lluvia intensificándose— entre Drugovich y Antonio Félix da Costa, de Jaguar TCS Racing, que dejó a ambos fuera de la lucha por la victoria.
En medio de todo eso, Evans vio su oportunidad para avanzar, remontando desde el fondo del top 10 hasta posiciones de podio antes de que una maniobra perfecta de switchback en la vuelta 27 le permitiera superar a Mueller, con el alemán cayendo en la finta.
A partir de ahí, el neozelandés pudo medir su ventaja sobre quienes venían detrás y gestionar la segunda ronda de activaciones del MODO ATAQUE para cruzar la bandera a cuadros con una contundente ventaja de 3.1 segundos, logrando así un récord de 15 victorias en Fórmula E y superando además la barrera de los 1.000 puntos en la categoría.
Mueller finalizó segundo, con Pascal Wehrlein —que había largado 11º— ocupando el último escalón del podio; otra sólida actuación para la motorización Porsche.
El cuarto puesto fue el mejor resultado de la carrera de Joel Eriksson (Envision Racing), con Nyck de Vries y Edo Mortara, ambos de Mahindra Racing, completando los seis primeros. El campeón reinante Oliver Rowland (Nissan) solo pudo ser 12º.
Pese a no sumar puntos con un 16º puesto, el ganador en Ciudad de México Nick Cassidy (Citroen Racing) sigue liderando el campeonato de pilotos, con 40 puntos frente a los 38 de Wehrlein. Porsche estira su ventaja en las clasificaciones de equipos y fabricantes.
La Fórmula E se dirigirá a Yeda dentro de dos semanas para la cuarta ronda de la temporada 2025/26.
Así se desarrolló la carrera
Con condiciones húmedas en Miami y sin rodaje previo en pista mojada, la carrera se puso en marcha detrás del Safety Car Porsche Taycan Turbo GT.
El pelotón se reagrupó tras cinco vueltas de neutralización para una largada detenida, con los líderes peleando por posición en la curva 1.
Mueller se mantuvo al frente, con Drugovich activando inmediatamente el primero de sus dos impulsos de MODO ATAQUE de 50 kW con tracción total y tomando la primera posici[on apenas unas curvas más tarde, en condiciones complicadas y húmedas.
Mueller y de Vries siguieron el mismo camino con el MODO ATAQUE una vuelta después, mientras que Eriksson y Wehrlein lo hicieron en la vuelta 8. Los dos primeros alcanzaron el liderazgo en la vuelta 9, con sus períodos de MODO ATAQUE superponiéndose al de Drugovich.
El liderazgo volvió a cambiar en la vuelta 11, cuando el brasileño de Andretti superó al Mahindra de de Vries para ubicarse segundo, con Nico Mueller, de Porsche, aún al frente. Un par de vueltas más tarde, Drugovich llegó a la P1, superando a Mueller en el Sector 1.
Las condiciones eran extremadamente difíciles y resbaladizas, con muy poco agarre disponible. Da Costa fue el siguiente entre los líderes en activar el MODO ATAQUE y rápidamente llevó su Jaguar hasta el top tres en la vuelta 17, beneficiándose de la tracción integral.
El segundo puesto se convirtió en primero a la salida de la última curva para el portugués, con un minuto restante de su primer MODO ATAQUE.
Evans siguió el ejemplo de su compañero y tomó su primera dosis de MODO ATAQUE para escalar hasta el tercer puesto desde el fondo del top 10, con la tracción integral demostrando ser extremadamente valiosa en condiciones todavía complicadas.
Da Costa lideraba por un margen mínimo sobre Mueller, Evans, Drugovich, de Vries, Wehrlein, Eriksson, Mortara, Marti y Maloney en la vuelta 24.
En la horquilla, Mueller recuperó el liderazgo de la carrera y mantuvo la posición en pista a través de la curva 1 de la vuelta siguiente para contener a da Costa, mientras el portugués luchaba con su compañero por el segundo puesto. Evans logró rodear por el exterior la curva 1 en la vuelta 26 para tomar la P2 y lanzarse sobre Mueller.
Eso no duraría mucho, ya que Drugovich tocó e hizo trompear a da Costa justo cuando la lluvia comenzaba a caer con mayor intensidad, relegando al portugués al sexto puesto y enviando a Drugovich a boxes para reparaciones, quedando completamente fuera de la pelea.
Al final de la vuelta 27, Evans engañó a Mueller con una finta para robarle el liderazgo a través de las últimas curvas —una maniobra espectacular— con de Vries ahora situado tercero.
Evans había construido una ventaja de 1.5 segundos al llegar a la vuelta 30 sobre Mueller y de Vries. Todo el pelotón aún debía realizar su segunda activación del MODO ATAQUE, por lo que todo podía cambiar.
Wehrlein fue el primero del top 10 en pasar por el bucle de activación para su segundo MODO ATAQUE de cuatro minutos de ese impulso de 50 kW con tracción total. Mueller respondió en la vuelta 34 para cubrirlo, mientras Wehrlein tomaba la P3 y Mueller se colocaba segundo, antes de que el líder Evans activara su MODO ATAQUE.
Evans tenía la superposición del MODO ATAQUE y la aprovechó, ampliando su ventaja a 2.5 segundos con dos vueltas por delante. Él y Mueller habían dejado a Wehrlein a seis segundos, y todo apuntaba a una conducción perfectamente medida del neozelandés.
Y así fue: mantuvo el control hasta la bandera a cuadros para imponerse sobre Mueller y Wehrlein.





