En los últimos años, se ha observado un aumento en los casos de extrasístoles, esos latidos irregulares que muchas personas describen como “saltos” o “palpitaciones” del corazón, especialmente en quienes atraviesan situaciones de ansiedad. Aunque estos episodios suelen ser benignos, generan preocupación y pueden intensificar los síntomas de estrés si no se manejan adecuadamente.
Especialistas señalan que las extrasístoles se producen cuando el cuerpo, frente a la ansiedad, activa la respuesta de lucha o huida, liberando hormonas como la adrenalina. Esto provoca que el corazón lata de manera irregular. Otros factores que pueden potenciar su aparición incluyen la falta de sueño, el consumo excesivo de cafeína o bebidas energéticas, y la respiración superficial típica de las crisis de ansiedad.
Frente a esta situación, los expertos recomiendan herramientas prácticas para que la mente no se alimente del miedo y la ansiedad pueda transformarse en algo saludable:
- Respiración consciente: inhalar y exhalar lentamente ayuda a calmar el ritmo cardíaco.
- Identificar y aceptar los pensamientos: reconocer que las extrasístoles son una respuesta normal del cuerpo reduce la preocupación.
- Actividad física: caminar, practicar yoga o ejercicios suaves libera tensiones acumuladas.
- Registro de síntomas: anotar cuándo aparecen las extrasístoles permite comprender patrones y sentirse más en control.
- Mindfulness y meditación: enfocarse en el presente disminuye la rumiación y ayuda a relajar la mente.
- Autocuidado: dormir bien, mantener una alimentación equilibrada y reducir estimulantes favorece la estabilidad física y emocional.
Especialistas destacan que, aunque las extrasístoles pueden resultar incómodas, no suelen ser peligrosas y representan una señal del cuerpo que puede ayudar a mejorar hábitos y fortalecer la salud mental. Comprender su relación con la ansiedad permite reducir el miedo, escuchar al cuerpo y canalizar la energía de manera positiva, transformando un síntoma incómodo en una oportunidad para el autocuidado.





