Pasionaria: una planta nativa con propiedades medicinales y frutos que también se pueden aprovechar en la cocina

La naturaleza ofrece una enorme variedad de plantas que, además de embellecer jardines y espacios verdes, forman parte de la medicina tradicional y de la alimentación. Una de ellas es la pasionaria, también conocida como mburucuyá, flor de la pasión o granadilla, una enredadera muy particular que se destaca por sus llamativas flores, sus frutos y sus diferentes usos.

Su nombre científico es Passiflora caerulea y es una especie autóctona de Argentina. Se encuentra en distintas regiones del país y suele crecer en cercos, montes, bordes de caminos y otros espacios donde encuentra vegetación para trepar.

Una flor muy particular y una planta nativa

La pasionaria es una enredadera que puede alcanzar varios metros de altura. Sus hojas tienen una forma característica, dividida en varios segmentos, y sus flores son uno de sus principales atractivos: presentan pétalos blanquecinos y una corona de filamentos azulados o violáceos que le dan una apariencia muy particular.

Su nombre está relacionado con una interpretación religiosa de sus componentes. Los primeros misioneros españoles que llegaron a Sudamérica encontraron en la estructura de la flor elementos que asociaron con la Pasión de Cristo, como la corona de espinas, los clavos y las heridas.

Después de la floración aparecen sus frutos, de forma ovalada y color anaranjado o amarillento cuando maduran. En su interior contienen numerosas semillas rodeadas de una pulpa que puede aprovecharse como alimento.

¿Qué propiedades se le atribuyen?

La pasionaria tiene una larga historia de utilización en la medicina popular, especialmente por sus propiedades tradicionalmente asociadas con la relajación y el descanso.

Entre los usos más conocidos se encuentran:

  • Efecto sedante: tradicionalmente se utiliza para favorecer la relajación y disminuir los estados de nerviosismo.
  • Ayuda para dormir: sus hojas y flores se emplean en preparaciones caseras destinadas a acompañar el descanso y aliviar dificultades leves para conciliar el sueño.
  • Uso digestivo: en la medicina popular también se registran aplicaciones relacionadas con molestias digestivas.
  • Propiedades antioxidantes: distintas investigaciones sobre especies del género Passiflora han estudiado la presencia de compuestos vegetales como los flavonoides, que presentan actividad antioxidante en estudios de laboratorio.

Es importante señalar que los usos tradicionales no equivalen a beneficios medicinales demostrados. En particular, la evidencia clínica sobre los efectos de la pasionaria todavía es limitada.

La Agencia Europea de Medicamentos reconoce el uso tradicional de otra especie, Passiflora incarnata, para aliviar síntomas leves de estrés mental y favorecer el sueño, pero aclara que la evidencia de los ensayos clínicos no alcanza para establecer una eficacia concluyente. No deben trasladarse automáticamente esas conclusiones a todas las especies de pasionaria.

¿Cómo se prepara en infusión?

Una de las formas tradicionales de aprovechar las hojas y las flores es mediante una infusión.

Para prepararla se utiliza material vegetal correctamente identificado y seco, que se coloca en una taza con agua caliente. Se deja reposar unos minutos y luego se cuela.

En el caso de Passiflora incarnata, la monografía de la Agencia Europea de Medicamentos contempla preparaciones de té con la planta seca. Sin embargo, las cantidades y recomendaciones de esa monografía corresponden a esa especie y no deben utilizarse como indicación de dosis para cualquier pasionaria.

También es importante tener precaución: puede provocar somnolencia, mareos o confusión, y su combinación con sedantes, medicamentos que producen sueño o anestésicos puede aumentar esos efectos. No se recomienda su utilización durante el embarazo y la lactancia sin indicación profesional.

La pasionaria también se puede comer

Uno de los aspectos menos conocidos de esta planta es que sus frutos también tienen aprovechamiento alimenticio.

Cuando están maduros, los frutos de Passiflora caerulea pueden consumirse frescos. La pulpa puede incorporarse a ensaladas de frutas, postres y preparaciones dulces.

Entre sus posibilidades culinarias se encuentran:

  • Consumo fresco: se puede extraer la pulpa madura y consumirla directamente.
  • Mermeladas y dulces: la pulpa puede utilizarse para elaborar conservas y preparaciones dulces.
  • Compotas: los frutos maduros pueden cocinarse para obtener una preparación de textura suave.
  • Bebidas refrescantes: la pulpa puede incorporarse a bebidas y jugos.
  • Preparaciones cocidas: existen registros tradicionales de utilización de frutos inmaduros hervidos o salteados, incorporados a guisos y otras comidas.

Su sabor y textura permiten experimentar con diferentes recetas, aunque su aprovechamiento alimenticio no es tan difundido como el de otras especies de la misma familia, especialmente el maracuyá (Passiflora edulis).

¿Qué diferencia hay entre la pasionaria y el maracuyá?

Aunque pertenecen al mismo género botánico, no son exactamente la misma planta.

El maracuyá corresponde principalmente a Passiflora edulis, una especie cultivada comercialmente por sus frutos, muy utilizados en jugos, helados, salsas, mermeladas y repostería.

La pasionaria azul (Passiflora caerulea), en cambio, es una especie nativa de Argentina, que además de su valor ornamental y sus usos tradicionales, tiene frutos comestibles documentados. SIB, Parques Nacionales, Argentina+3

Una planta para conocer y valorar

La pasionaria reúne características que la convierten en una especie interesante desde diferentes perspectivas: es una enredadera nativa, tiene un importante valor ornamental, forma parte de los conocimientos tradicionales sobre plantas medicinales y ofrece frutos que pueden incorporarse a la alimentación.

Su presencia en la flora argentina también invita a recuperar conocimientos sobre las especies autóctonas y descubrir alternativas naturales que muchas veces crecen en nuestros propios jardines y alrededores.

Una advertencia importante: no todas las especies de Passiflora tienen los mismos usos ni las mismas condiciones de seguridad. Antes de consumir hojas, flores o frutos, es fundamental identificar correctamente la especie y asegurarse de que no haya recibido tratamientos químicos. Las infusiones tampoco deben utilizarse como reemplazo de tratamientos médicos. NCCIH+2

Para conocer más sobre esta especie se pueden consultar los registros del Sistema de Información de Biodiversidad de Parques Nacionales y los estudios sobre sus usos alimenticios y tradicionales.