Crisis industrial en Santa Fe: 46 empresas con procedimientos activos y 3.400 trabajadores suspendidos

La industria santafesina atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo de la Provincia, actualmente 46 empresas mantienen procedimientos de suspensiones laborales bajo el artículo 223 bis, alcanzando a unos 3.400 trabajadores en todo el territorio provincial.

El secretario de Trabajo, Julio Genesini, explicó que esta tendencia evidencia un marcado agravamiento respecto de los meses anteriores. “El año pasado hubo una caída muy fuerte en el empleo en el primer semestre; luego se amesetó y hubo alguna recuperación gradual de algunos sectores”, señaló en diálogo con LT10. Sin embargo, ese tímido repunte no logró revertir una situación que continúa siendo crítica. Genesini recordó que, en los peores momentos, se llegó a registrar entre 80 y 85 empresas en crisis y cerca de 11.000 trabajadores suspendidos.

Actualmente, la problemática se concentra especialmente en la zona sur de la provincia, donde del total de firmas alcanzadas, 17 pertenecen al sector metalúrgico, uno de los rubros más afectados por la caída de la actividad y por las dificultades para acceder a insumos importados. “En general son empresas medianas y grandes las que manifiestan esto”, explicó Genesini, quien remarcó que el uso del artículo 223 bis permite un alivio económico al eximir el pago de contribuciones patronales y establecer una suma no remunerativa a los empleados suspendidos.

Aun con este mecanismo, la situación genera creciente preocupación entre los actores de la industria. Desde la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) lanzaron una advertencia directa: “La tormenta viene”, en referencia al impacto de la política económica nacional. Su secretario, Walter Andreozzi, manifestó inquietud por los recientes 220 despidos en Whirlpool, que se suman a cierres y recortes en empresas con fuerte presencia en Santa Fe, como Cramaco y Essen.

El dirigente industrial apuntó contra dos factores que, aseguró, seguirán profundizando la crisis: la apertura indiscriminada de importaciones y la caída del consumo interno. Además, recordó que hasta hace poco la pérdida de empleo era “por goteo”, pero esta semana se registraron dos situaciones de alto impacto en Sastre y Venado Tuerto, con alrededor de 30 despidos en cada localidad. “Todos sabemos lo que significa esa pérdida para una comunidad”, remarcó.

De acuerdo con Fisfe, el escenario no cambiaría en el corto plazo. Tras la ratificación electoral del presidente Javier Milei, el sector industrial prevé una continuidad del actual esquema económico durante al menos los próximos dos años. Los casi 300 despidos recientes entre Santa Fe y Buenos Aires exponen una crisis que, en muchos casos, venía siendo contenida mediante retiros voluntarios o acuerdos individuales que no salían a la luz pública.

Mientras tanto, desde el Gobierno provincial destacan el “esfuerzo de empresarios y sindicatos” por preservar los puestos de trabajo, aunque reconocen que la situación es crítica y podría seguir profundizándose si no se estabilizan las condiciones macroeconómicas y la actividad industrial.