El ingeniero agrónomo Eduardo Cerdá, fundador de la Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología (Renama) y exdirector nacional de Agroecología, cuestionó el actual modelo de producción agropecuaria y planteó la necesidad de avanzar hacia sistemas basados en la diversificación, el cuidado de los suelos y una menor dependencia de insumos químicos.

Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista publicada el 25 de septiembre de 2026 por Agencia Tierra Viva, firmada por el periodista Nahuel Lag, en la que Cerdá repasó la evolución de la agroecología durante la última década, el rol de los municipios y las políticas públicas, además de las dificultades que atraviesa actualmente el sector.
Uno de los principales planteos de Cerdá apunta a que la discusión no debería centrarse únicamente en encontrar un producto que sustituya al glifosato, sino en modificar las prácticas productivas.
“No hay que reemplazar al glifosato, hay que cambiar el modelo de producción”, sostuvo durante la entrevista.
En ese sentido, explicó que la propuesta agroecológica busca trabajar sobre la fertilidad del suelo, la rotación y asociación de cultivos, la diversificación productiva y la integración con la ganadería, con el objetivo de reducir la dependencia de insumos externos.
Críticas al uso de agroquímicos
Durante la entrevista, Cerdá también se refirió específicamente al uso de glifosato y a la posibilidad de encontrar residuos de este herbicida en alimentos.
Al abordar el debate generado en Misiones por la legislación vinculada al uso del glifosato, afirmó que se realizaron análisis sobre yerba mate en los que, según indicó, encontraron residuos del herbicida.
A partir de esa experiencia, planteó la necesidad de contar con controles y análisis que permitan conocer la presencia de residuos de agroquímicos en alimentos, agua, suelo y aire.
Para Cerdá, la discusión no pasa solamente por sustituir un herbicida por otro producto, sino por avanzar hacia sistemas productivos que reduzcan la necesidad de utilizar este tipo de insumos.

Foto: Renama
El rol de los municipios
Otro de los ejes de la entrevista fue el papel que pueden desempeñar los gobiernos locales.
Cerdá destacó distintas experiencias municipales vinculadas con la agroecología y mencionó casos como Chascomús, Mercedes, Zavalla, Luján, Moreno, Máximo Paz y Guaminí, donde se desarrollaron diferentes herramientas relacionadas con el ordenamiento territorial, registros de productores, mercados, certificaciones, producción de alimentos y acompañamiento a productores.
Según explicó, muchas de estas iniciativas surgieron a partir de demandas de productores y comunidades preocupadas por las consecuencias del modelo productivo vigente.
En ese marco, consideró que los municipios pueden intervenir mediante el ordenamiento del territorio, el acompañamiento técnico, la promoción de ferias y mercados locales y otras herramientas que permitan acercar a productores y consumidores.
“En la producción extensiva es donde está el gran cambio”
Cerdá puso especial énfasis en la producción extensiva y sostuvo que allí existe un campo importante para avanzar en la transición agroecológica.
“La agroecología no es solamente para pequeñas huertas”, es uno de los planteos que atraviesa la entrevista. El ingeniero agrónomo mencionó experiencias de productores con superficies de cientos de hectáreas que desarrollan cultivos extensivos bajo sistemas que buscan reducir el uso de insumos químicos y recuperar la fertilidad de los suelos.
Entre las prácticas que destacó aparecen las rotaciones, la asociación de cultivos, la integración agrícola-ganadera y la recuperación de la biodiversidad dentro de los establecimientos.
Según Cerdá, este tipo de sistemas también puede generar una mayor diversificación económica y reducir la dependencia de la compra permanente de insumos.

Foto: Renama
Una discusión que también alcanza a la salud y los alimentos
Otro de los puntos planteados durante la entrevista fue la relación entre el modelo productivo y los alimentos que llegan a la población.
Cerdá sostuvo que es necesario fortalecer los mecanismos de análisis y control para conocer qué residuos de agroquímicos están presentes en los alimentos y en otros componentes del ambiente.
También planteó la necesidad de avanzar en políticas que permitan a los consumidores conocer con mayor precisión el origen y las características de los alimentos que compran.
En ese sentido, propuso, entre otras medidas, una normativa de etiquetado de productos derivados de organismos genéticamente modificados y un organismo específico que pueda medir la presencia de agroquímicos en alimentos, agua, suelo y aire.
Suelos, fertilidad y cambio climático
La entrevista también abordó la situación de los suelos y la capacidad de los sistemas productivos para enfrentar períodos de sequía o lluvias excesivas.
Cerdá sostiene que un suelo con mayor contenido de materia orgánica y actividad biológica tiene una mayor capacidad para retener agua, y relacionó este aspecto con la necesidad de evitar la pérdida de fertilidad y los monocultivos.
Desde su perspectiva, la diversificación productiva permitiría contar con más herramientas frente a las variaciones climáticas y económicas.
“Hay que evitar la pérdida de fertilidad de los suelos, evitar los monocultivos”, afirmó durante la entrevista.
El planteo se vincula con una de las principales ideas que Cerdá desarrolla a lo largo de la conversación: la transición agroecológica no se limita a dejar de utilizar determinados productos, sino que implica modificar la forma en que se organiza y se entiende la producción agropecuaria.
La entrevista completa fue publicada por Agencia Tierra Viva, bajo el título “Eduardo Cerdá: ‘No hay que reemplazar al glifosato, hay que cambiar el modelo de producción’”, con la firma del periodista Nahuel Lag.





