En la primera luna del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, la Delegación Oficial de Santa Fe presentó un espectáculo de alto impacto artístico y cultural que integró música, danza y recursos visuales, en un emotivo homenaje al Brigadier General Estanislao López, al cumplirse 240 años de su nacimiento.

La propuesta reunió a un cuerpo de danza conformado por 42 bailarinas y bailarines, acompañados por una banda de diez músicos, con la destacada participación de Juan Carlos Baglietto como voz principal. Con un formato compacto, de poco más de 16 minutos, el espectáculo logró condensar una potente narrativa histórica y simbólica que cautivó al público presente en la Plaza Próspero Molina.
La obra se estructuró en tres momentos bien definidos. El primero estuvo dedicado a los orígenes del prócer santafesino a comienzos del siglo XIX. El segundo abordó la primera gran corriente migratoria de mediados del siglo XIX que pobló el territorio provincial, con especial énfasis en el rol de las mujeres migrantes y en hitos históricos como el Grito de Alcorta. El tercer y último tramo conectó el pasado con el presente, a través de una metáfora sobre los valores que sostienen a una Santa Fe invencible, destacando a la cultura como forma de resistencia.
El cierre tuvo un momento especialmente emotivo con la interpretación de fragmentos de “Canto versos”, de Jorge Fandermole, cuyas estrofas resonaron con fuerza en el escenario mayor del folklore argentino:
“Canto, canto / Tan débil soy que cantar es mi mano alzada / Y fuerte canto, canto / No sé más qué hacer en esta tierra incendiada / Sino cantar”.
Minutos antes de subir al escenario, Juan Carlos Baglietto había anticipado el impacto de la obra, algo que luego se confirmó en la respuesta del público. “Es una obra muy contundente a nivel artístico y cultural, y también a nivel político, porque es homenajear al Brigadier General Estanislao López, un caudillo que ha tenido menos prensa que otros, pero que fue muy valioso para defender el federalismo y para colaborar no solo en la vida de los santafesinos, sino en la de todos los argentinos”, expresó.
De esta manera, Santa Fe volvió a decir presente en Cosquín con una propuesta que combinó identidad, memoria y emoción, dejando una huella profunda en una nueva edición del festival más importante del folklore nacional.





