
En la mañana de la radio dialogamos con Maximiliano Delfino, del Estudio Contable Bailone, quien explicó en detalle cómo es el proceso de recategorización del Monotributo, un trámite obligatorio que deben realizar los contribuyentes inscriptos en este régimen simplificado de la AFIP (ARCA) dos veces al año.
La recategorización consiste en revisar si, durante los últimos 12 meses, el monotributista mantuvo las condiciones de la categoría en la que se encuentra o si, por el contrario, debe subir o bajar de categoría según su facturación y otros parámetros establecidos por el organismo fiscal.
Cuándo debe realizarse
El trámite se realiza en forma semestral, en dos períodos:
- Enero, evaluando los ingresos de los últimos 12 meses.
- Julio, con el mismo criterio.
Si los parámetros no cambiaron, no es necesario recategorizarse, pero sí es importante verificar la situación para evitar inconsistencias.
Qué se tiene en cuenta para recategorizarse
Según explicó Delfino, al momento de realizar la recategorización se deben considerar los siguientes aspectos acumulados de los últimos 12 meses:
- Ingresos brutos facturados
- Superficie afectada a la actividad
- Consumo de energía eléctrica
- Monto de alquileres devengados, en caso de corresponder
Si alguno de estos parámetros supera o queda por debajo de los límites de la categoría actual, el contribuyente debe modificarla.
Cómo se hace el trámite
La recategorización se realiza de manera 100 % online a través del sitio web de AFIP/ARCA:
- Ingresar con CUIT y clave fiscal
- Acceder al servicio Monotributo
- Seleccionar la opción “Recategorizarme”
- El sistema mostrará la categoría actual y solicitará cargar los datos de los últimos 12 meses
- Confirmar la nueva categoría (si corresponde)
Una vez finalizado el trámite, el sistema emite una constancia de recategorización.
Desde cuándo rige la nueva categoría
En caso de recategorizarse, la nueva categoría comienza a regir:
- Desde febrero, si la recategorización se realiza en enero
- Desde agosto, si se realiza en julio
Esto impacta directamente en el importe mensual a pagar, tanto del componente impositivo como del previsional y de la obra social.
Qué pasa si no se recategoriza
Delfino advirtió que no realizar la recategorización cuando corresponde puede generar sanciones, diferencias a pagar e incluso una recategorización de oficio por parte del organismo fiscal, con intereses y multas. AFIP cruza información bancaria, facturación electrónica y consumos, por lo que es clave mantener los datos actualizados.
La importancia del asesoramiento profesional
Finalmente, el contador remarcó la importancia de contar con asesoramiento contable, ya que una correcta recategorización evita problemas futuros y permite al contribuyente cumplir con sus obligaciones fiscales de manera ordenada y segura.
Para quienes tengan dudas o situaciones particulares, se recomienda consultar con un contador matriculado, especialmente en casos de cambios significativos en la actividad, aumento de facturación o cercanía a los topes máximos del régimen.





