“Backrooms” llega al Cine Club de Sociedad Italiana con una inquietante experiencia cinematográfica

El Cine Club de Sociedad Italiana invita a los amantes del séptimo arte a disfrutar de una propuesta diferente con la proyección de “Backrooms”, una película que combina terror y ciencia ficción y que promete sumergir al público en una experiencia tan inquietante como atrapante.

La función será el viernes 24 de julio a las 21:30 horas, en la sala calefaccionada de Sociedad Italiana.

Dirigida por Kane Parsons, la historia comienza cuando una extraña puerta aparece en el sótano de una exposición de muebles. Tras la desaparición de uno de sus pacientes en una dimensión más allá de la realidad, una terapeuta deberá adentrarse en un mundo desconocido para intentar rescatarlo.

Con una narrativa pausada y cargada de tensión, la película desafía los tiempos actuales, donde predomina el consumo rápido de contenidos, construyendo una atmósfera inquietante a partir de una premisa sencilla: dos personas quedan atrapadas en una dimensión alternativa formada por un interminable laberinto de habitaciones amarillas.

El film cuenta con las actuaciones de Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve y Mark Duplass, tiene una duración de 105 minutos, es de origen estadounidense y está restringida para menores de 13 años.

La crítica especializada ha recibido a Backrooms con muy buenas valoraciones. Javier Ocaña, del diario El País, la definió como “una experiencia cinematográfica” destacando su poder visual y su capacidad para generar una sensación de pesadilla constante. Por su parte, Luis Martínez, de El Mundo, aseguró que Parsons “reescribe las reglas del terror” y la calificó con cinco estrellas, mientras que Nando Salvá, de El Periódico, la describió como “un perturbador viaje a las fauces del mundo virtual”.

Las entradas tienen un valor de $5.000 para el público en general y $4.000 para socios.

Una nueva propuesta del Cine Club de Sociedad Italiana para disfrutar del cine en pantalla grande y vivir una experiencia que promete mantener al espectador en permanente estado de tensión.