
En la mañana de Radio María Juana dialogamos con Irma Bravo, quien se encuentra de visita en Costa Rica, acompañando a su hijo Gaspar Córdoba, radicado desde hace un tiempo en ese país centroamericano. Durante la charla, compartió las sensaciones y emociones que vivieron durante el primer partido de la Selección Argentina en el Mundial 2026.
A miles de kilómetros de la Argentina, la pasión por la camiseta albiceleste volvió a hacerse sentir. Irma relató que el encuentro fue seguido con gran expectativa y entusiasmo, en una experiencia especial que les permitió compartir la emoción del Mundial en familia, aun estando lejos de su tierra natal.
Además, destacó cómo los argentinos que viven en el exterior buscan reunirse para alentar a la Selección y mantener vivas las costumbres y tradiciones que los unen con su país. En cada Mundial, el fútbol se convierte en un puente que acorta las distancias y fortalece los vínculos entre quienes se encuentran lejos de casa.
Durante la entrevista también comentó algunas particularidades de la vida en Costa Rica y cómo se vive allí la pasión por el fútbol, aunque reconoció que cuando juega Argentina el sentimiento es único y especial para cualquier argentino, sin importar el lugar del mundo donde se encuentre.
La historia de Irma y Gaspar refleja una realidad que se repite en distintos rincones del planeta: argentinos que siguen cada paso de la Selección con la misma ilusión de siempre, demostrando que la pasión mundialista no entiende de fronteras y que el sentimiento por la celeste y blanca siempre encuentra la manera de hacerse presente.





