La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología reservada a laboratorios o películas de ciencia ficción. Está presente en los teléfonos, las redes sociales, los buscadores, las plataformas de entretenimiento, los sistemas de reconocimiento y cada vez más ámbitos de la vida cotidiana.
Para entender qué hay detrás de esta transformación, uno de los documentales que vale la pena ver es “In the Age of AI”, una producción de FRONTLINE y PBS estrenada en 2019 y dirigida por David Fanning y Neil Docherty.
Con una duración de casi dos horas, el documental analiza cómo la inteligencia artificial y la automatización están modificando el trabajo, la economía, la privacidad y la relación entre las personas y la tecnología. También aborda la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China y el desarrollo de lo que sus realizadores describen como una posible sociedad de vigilancia.
¿Por qué vale la pena verlo?
Uno de los aspectos más interesantes para quienes quieren comprender cómo funcionan los algoritmos que utilizamos todos los días aparece cuando el documental analiza el uso de grandes cantidades de datos.
Los sistemas de inteligencia artificial pueden procesar enormes volúmenes de información y utilizarlos para realizar predicciones. En el caso de las plataformas digitales, esto permite analizar nuestro comportamiento y tratar de anticipar qué contenido puede interesarnos o qué acción podríamos realizar a continuación.
El documental introduce también el concepto de capitalismo de vigilancia, asociado a la utilización comercial de los datos que generamos cuando navegamos por internet.
Una de las preguntas que plantea es particularmente interesante: ¿somos nosotros quienes utilizamos las redes sociales o las redes sociales también están utilizando la información que generamos?
El documental aborda, por ejemplo, cómo Google, Facebook y otras compañías pueden utilizar los datos de los usuarios para conocer sus intereses y generar valor comercial a partir de esas predicciones.
Los algoritmos y nuestra conducta
Esto conecta directamente con una pregunta cada vez más frecuente: ¿por qué cuando abrimos una aplicación aparecen determinados contenidos y no otros?
Cada búsqueda, reproducción, pausa, interacción o recorrido dentro de una plataforma puede convertirse en información que alimenta sistemas de recomendación.
El objetivo no es necesariamente el mismo en todas las aplicaciones. Puede tratarse de personalizar resultados, recomendar contenido, mejorar un servicio o, en plataformas financiadas mediante publicidad, aumentar las posibilidades de mostrar anuncios relevantes.
“In the Age of AI” permite comprender que detrás de muchas de estas experiencias aparentemente simples existe una enorme infraestructura tecnológica dedicada a recopilar datos, procesarlos y realizar predicciones.
Trabajo, privacidad y poder
El documental no se limita a las redes sociales. También analiza el impacto de la automatización sobre el empleo, el desarrollo de la inteligencia artificial en distintos sectores y las consecuencias que puede tener una tecnología capaz de realizar determinadas tareas que antes dependían exclusivamente de seres humanos.
Otro eje central es la privacidad. FRONTLINE plantea cómo la expansión de la inteligencia artificial puede ampliar las capacidades de vigilancia y generar nuevas formas de recopilar y analizar información sobre las personas.
También aparece una dimensión geopolítica: la competencia entre Estados Unidos y China por el liderazgo en inteligencia artificial y las consecuencias económicas y estratégicas que puede tener esa carrera tecnológica.
¿Dónde se puede ver?
Una buena noticia es que se puede ver oficialmente y de manera gratuita en YouTube, publicado por el canal oficial de FRONTLINE PBS.
También está disponible en la página oficial de PBS/FRONTLINE, donde se puede acceder al documental completo y a su transcripción.
Una buena continuación de “El dilema de las redes sociales”
Si el objetivo es preparar una columna sobre redes sociales, algoritmos y adicción tecnológica, “In the Age of AI” puede verse perfectamente después de El dilema de las redes sociales.
El primero permite acercarse a cómo las plataformas capturan nuestra atención; el segundo amplía la mirada hacia los datos, los algoritmos, la inteligencia artificial, la automatización y el poder que puede concentrarse alrededor de estas tecnologías.
Y hay una pregunta que puede servir como disparador para una nota:
Cuando usamos una aplicación, ¿somos solamente usuarios de la tecnología o también somos una fuente de información que la tecnología utiliza para aprender sobre nosotros?





