Más de 5.000 personas vibraron en el gran cierre del Carnaval de Sastre

Con el corazón latiendo al ritmo carioca, Sastre bajó el telón de una edición que ya es parte de su historia grande. Más de 5.000 personas colmaron el corsódromo “Toto Strada” en la tercera y última noche de los Carnavales 2026, confirmando que la ciudad no conoce de límites cuando se trata de celebrar su fiesta mayor.

La 64° edición de la Capital Provincial del Carnaval superó todas las expectativas. Según estimaciones extraoficiales, más de 18 mil espectadores pasaron este año por el predio de plaza Independencia. Solo en la noche final se contabilizaron más de 1.200 entradas vendidas en boletería, más de 1.000 anticipadas, 1.300 abonos y el ingreso de menores de 12 años —que acceden de manera gratuita— además de colaboradores, músicos y pasistas que fueron parte del espectáculo.

El brillo final de Penambí Berá

Cuando llegó el momento más esperado, volvió a suceder la magia. La comparsa Penambí Berá desfiló por última vez en esta edición con su universo “Arcadia”, desplegando más de 370 pasistas y 65 músicos que envolvieron al público en una marea de plumas, brillo y percusión. Una vez más, consolidó su lugar como el espectáculo artístico más importante de la región y emblema indiscutido de los corsos sastrenses.

Luego, el cielo se tiñó de rojo con la tradicional quema del Rey Momo. Las llamas consumieron la figura simbólica mientras los fuegos artificiales iluminaron la madrugada. El fuego se llevó la nostalgia… y dejó encendida la promesa del reencuentro en 2027.

Música para cerrar una edición histórica

La fiesta continuó con el regreso de Trulalá, que hizo bailar a varias generaciones al ritmo de sus clásicos cuarteteros, y alcanzó uno de sus puntos más altos con la presentación de Rodrigo Tapari, quien ofreció un show cargado de emoción y celebración, coronando una noche que ya había superado todos los pronósticos.

El cierre contó además con la presencia de la diputada nacional Gisela Scaglia, el senador Esteban Motta y autoridades locales encabezadas por la intendenta María del Carmen Amero de Brunazzo, junto a concejales y funcionarios municipales.

Sastre volvió a demostrar que no solo organiza un carnaval: construye identidad, moviliza a toda una región y convierte cada febrero en una celebración que late con fuerza propia.

El Momo ardió. La música se apagó. Pero el espíritu del carnaval ya empezó a contar los días para volver.


Fuente: Infosastre.com.ar