¿Qué sembrar en agosto y septiembre en la huerta? Guía para el hemisferio sur

Con la llegada de agosto y el acercamiento de la primavera, la huerta comienza a prepararse para una nueva temporada. En el hemisferio sur, estos meses son ideales para incorporar cultivos de otoño-invierno y comenzar, de manera progresiva, con algunas especies de primavera.

Según recomendaciones del INTA, en la región central de Argentina —donde se encuentra Santa Fe— el inicio fuerte de las siembras de primavera se ubica alrededor de septiembre y octubre, mientras que especies sensibles al frío, como tomate, morrón y berenjena, conviene llevarlas al exterior cuando el riesgo de heladas haya pasado.

🌱 ¿Qué sembrar en agosto?

Durante agosto todavía se pueden aprovechar las condiciones frescas para sembrar:

  • 🥬 Acelga
  • 🥬 Espinaca
  • 🥬 Lechuga
  • 🌿 Rúcula
  • 🌱 Rabanito
  • 🥕 Zanahoria
  • 🟣 Remolacha
  • 🧅 Cebolla
  • 🌱 Arvejas
  • 🥦 Brócoli
  • 🥬 Repollo
  • 🌿 Perejil

En esta época es importante proteger los almácigos y las plantas jóvenes de las heladas tardías, especialmente durante las noches más frías.

🌸 ¿Y qué podemos sembrar en septiembre?

Septiembre marca un cambio importante: los días comienzan a ser más largos y aumenta progresivamente la temperatura y la cantidad de horas de luz.

Además de continuar con lechuga, acelga, rúcula, rabanito, zanahoria, remolacha, cebolla y espinaca, se pueden incorporar progresivamente:

  • 🥕 Zanahoria
  • 🟣 Remolacha
  • 🥬 Lechuga
  • 🌿 Rúcula
  • 🌱 Rabanito
  • 🥦 Brócoli
  • 🥬 Repollo
  • 🌱 Arvejas
  • 🌿 Perejil
  • 🧅 Cebolla

También es momento de preparar almácigos de tomate, morrón y berenjena, aunque para trasplantarlos directamente a la huerta en la zona central del país es preferible esperar hasta que haya pasado el período de frío y heladas. El INTA señala especialmente octubre como un momento más apropiado para llevar estas especies al terreno definitivo.

🌙 ¿Qué tiene que ver la Luna con la huerta?

Otra tradición muy extendida entre los huerteros es organizar las siembras de acuerdo con las fases de la Luna.

Según el calendario lunar tradicional:

🌑 Luna nueva: se suele considerar un período favorable para preparar la tierra y realizar determinadas siembras.

🌒 Cuarto creciente: tradicionalmente se recomienda para especies que desarrollan principalmente la parte aérea, como lechuga, acelga, espinaca, rúcula, tomate y otras plantas de hoja o fruto.

🌕 Luna llena: algunas prácticas tradicionales la consideran apropiada para cultivos cuyo desarrollo se produce sobre la superficie y para determinadas tareas de mantenimiento.

🌘 Cuarto menguante: suele asociarse con cultivos que desarrollan principalmente su parte subterránea, como zanahoria, remolacha, rabanito, papa y cebolla, además de tareas como poda y preparación del suelo.

Estas recomendaciones forman parte de la sabiduría y tradición agrícola, y existen recopilaciones que relacionan las fases lunares con diferentes tipos de cultivos.

Sin embargo, es importante aclarar que la evidencia científica no ha demostrado de manera concluyente que la fase lunar determine el éxito de una siembra. Por eso, el calendario lunar puede utilizarse como una tradición o complemento, pero factores como temperatura, humedad, horas de luz, calidad del suelo y disponibilidad de agua tienen una importancia mucho más directa para el desarrollo de las plantas.

🌿 Una buena época para empezar

Agosto y septiembre son, entonces, meses ideales para poner en marcha la huerta, preparar la tierra, hacer almácigos y planificar las siembras de primavera.

La recomendación del INTA es tener en cuenta especialmente la región y las condiciones climáticas de cada lugar: en el centro del país, el frío todavía puede hacerse sentir durante agosto y parte de septiembre, por lo que no conviene adelantarse con especies sensibles a las heladas.

Y para quienes recién empiezan, una buena estrategia es sembrar de manera escalonada, haciendo pequeñas tandas cada 15 o 20 días. Así se evita tener toda la cosecha al mismo tiempo y se puede disfrutar de verduras frescas durante más semanas.

En agosto se prepara la huerta; en septiembre empieza a sentirse la primavera.