Una reciente investigación científica arrojó resultados sorprendentes sobre los efectos de la meditación trascendental en el organismo: no solo ayuda a relajarse, sino que también podría influir directamente en la actividad genética vinculada al estrés y al envejecimiento.

El estudio, realizado por especialistas de la Universidad Internacional Maharishi en Estados Unidos, analizó cómo esta práctica impacta en la expresión de ciertos genes relacionados con la respuesta al estrés. Los resultados mostraron que la meditación reduce la activación de estos genes, los cuales también han sido asociados en investigaciones recientes con el envejecimiento acelerado.
Cómo actúa la meditación en el organismo
Desde el punto de vista biológico, la meditación tiene efectos sobre distintos sistemas del cuerpo, incluyendo el eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal, clave en la regulación del estrés. Al disminuir la actividad de este sistema, el organismo logra una respuesta más equilibrada frente a situaciones adversas.
Los investigadores observaron que esta regulación también impacta en procesos celulares fundamentales, como la inflamación, el metabolismo energético y la estabilidad del ADN, todos ellos factores estrechamente ligados al envejecimiento.

Cómo se realizó el estudio
La investigación dividió a los participantes en cuatro grupos: jóvenes practicantes de meditación, jóvenes no practicantes, adultos mayores practicantes y adultos mayores sin experiencia en esta disciplina. En total, cada grupo estuvo conformado por 25 personas.
Los resultados fueron contundentes. En el grupo de jóvenes que practicaban meditación, 13 de los 15 genes analizados —asociados al estrés y envejecimiento— mostraron una menor expresión en comparación con quienes no meditaban. En los adultos mayores, la reducción se observó en 7 de los 15 genes estudiados.
Además, los participantes de mayor edad que practicaban meditación demostraron mejores niveles de rendimiento cognitivo y mayor velocidad de procesamiento mental, lo que sugiere un posible efecto protector frente al deterioro cognitivo.
Una práctica milenaria con respaldo científico
La meditación, utilizada desde hace miles de años en distintas culturas, ha sido asociada tradicionalmente al bienestar mental y espiritual. Hoy, la ciencia comienza a respaldar estos beneficios desde una perspectiva biológica.
En particular, la meditación trascendental —que consiste en la repetición silenciosa de un mantra durante 15 a 20 minutos, dos veces al día— se presenta como una herramienta accesible para mejorar la calidad de vida.

Un camino hacia el envejecimiento saludable
Los autores del estudio concluyen que la reducción en la expresión de genes vinculados al estrés está directamente relacionada con un envejecimiento más saludable. Esto se debe a que dichos genes participan en funciones clave como la inflamación y la salud celular.
Si bien los especialistas aclaran que se necesitan más investigaciones para profundizar estos hallazgos, el estudio refuerza la idea de que prácticas simples como la meditación pueden tener un impacto significativo en la salud a largo plazo.
En un contexto donde el estrés es uno de los principales factores de riesgo para múltiples enfermedades, estos resultados abren una puerta a nuevas estrategias de prevención basadas en hábitos cotidianos y accesibles para toda la población.
Fuente: Biomolecules





