La costa de Mar del Plata volvió a convertirse en escenario de un hecho tan impactante como poco frecuente. Por cuarto año consecutivo, especialistas registraron una cópula de ballena Franca Austral, un comportamiento reproductivo que reafirma la importancia de esta región como un punto estratégico dentro de la ruta migratoria de la especie.
El episodio ocurrió el 27 de julio en la zona de Acantilados y fue captado mediante un dron por el filmmaker Santiago Castillo. Este tipo de comportamiento comenzó a documentarse en 2023 y, desde entonces, se repite cada temporada invernal.
La ballena Franca Austral (Eubalaena australis) está declarada Monumento Natural de la Nación, la máxima categoría de protección para una especie en Argentina. Su recuperación poblacional en las últimas décadas permitió que cada vez sean más frecuentes los avistajes en las costas bonaerenses.

Un alto en el viaje para reproducirse
Las ballenas que se observan frente a Mar del Plata realizan una escala durante su migración hacia las principales áreas reproductivas ubicadas en Península Valdés, en Argentina, y el estado de Santa Catarina, en Brasil.
Durante estas paradas pueden verse comportamientos de cortejo, desplazamientos en grupo e incluso cópulas, especialmente en sectores como Acantilados y Chapadmalal, donde el mar ofrece condiciones favorables para estas actividades.
Una temporada que crece año tras año
La época de avistajes se extiende entre mayo y noviembre, con su mayor intensidad entre julio y septiembre.
Los ejemplares suelen desplazarse entre 400 y 1.200 metros de la costa, permitiendo que vecinos y turistas puedan observarlos desde distintos puntos de la ciudad, como Camet, La Perla, Cabo Corrientes, Playa Varese y la zona sur.
Las estadísticas muestran un crecimiento sostenido del fenómeno. Durante 2025 se registraron 123 avistajes, luego de los 146 observados en 2024, cifras muy superiores a los registros históricos de décadas anteriores.
La temporada 2026 comenzó el 21 de abril con el avistaje de tres ejemplares frente a Santa Cecilia, y desde el inicio de las vacaciones de invierno las observaciones se volvieron prácticamente diarias.
Un espectáculo para disfrutar con responsabilidad
Especialistas del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC-CONICET) recomiendan realizar el avistaje desde la costa, evitando acercarse con embarcaciones para no alterar el comportamiento natural de los animales.
También recuerdan la importancia de mantener una distancia prudente, evitar ruidos y respetar el entorno marino para contribuir a la conservación de una especie emblemática de la fauna argentina.
La repetición de este comportamiento reproductivo durante cuatro temporadas consecutivas no solo representa un valioso aporte para la investigación científica, sino que también consolida a Mar del Plata como uno de los mejores lugares del país para contemplar a estos gigantes del océano en plena naturaleza.





